Julio del 2005


Memorias acto II-Nueva etapa:El viaje

Publicado en Mis memorias:Keyser´s years el 31 de Julio, 2005, 10:04 por Tankian

Nueva Etapa

I.-El viaje.

Dejé de escribir un diario desde que llegué a Madrid hace algo más de 4 años, es más, antes de llegar. El viaje me dejó claro que no podía seguir escribiendo lo que me pasaba. Si he decidido ahora recordar lo vivido en estos últimos años en la capital es la por la esperanza de que la distancia me permita expresar más acertadamente los sucesos que han cambiado radicalmente mi forma de ver las cosas. No pretendo que nadie crea lo que escribiré de ahora en adelante, sé que es difícil creer en determinadas cosas. No, este será un acto totalmente egoísta, pretendo simplemente expulsar los recuerdos, o al menos compartirlos para liberarme de ellos siquiera en parte. Son las 22:00 del 30 de julio de 2005, estoy en el trabajo, el edificio está vacío y un aspersor sisea aquí al lado. Me dispongo a recordar mis últimos 4 años y, como toda historia, empezaré por el principio. Mi viaje desde Alicante  hacia Madrid.

 

Los libros y cds los recogió mi tía, que tenía un mercedes tamaño salón, le dije que yo iría en un par de días, en cuanto dejara todo listo. Me quedaba dinero para pasar bien unos 3 meses, teniendo en cuenta que me ahorraba los gastos de comida, alquiler, luz y agua gracias a mi tía. De todos modos pensaba encontrar trabajo pronto para no ser una carga demasiado pesada.

En vistas de ir ahorrando vendí mi coche (unos meses después varias personas me dijeron haberlo visto abandonado y sin ruedas en un descampado) y decidí hacer autostop para llegar a Madrid. Ya había hecho dedo en Inglaterra, pero siempre en distancias cortas. Me atraía hacer dedo, y más de noche, supongo que por el peligro y por mi afición a las leyendas urbanas y cuentos de terror en carreteras oscuras.

Me cargué con una bolsa de viaje a la espalda y cogí un autobús hasta un polígono industrial en la autovía de Madrid. Di unas vueltas preguntando a camioneros, pero o ninguno iba en la misma dirección que yo o pasaban de llevarme. Al cabo de unas tres horas un chico que llevaba congelados a Elda aceptó llevarme, después de verme preguntando a todo el mundo. Tendría unos 30 años y no habló apenas en el camino, lo cuál me alegró, porque no me apetecía tener una conversación forzada. No es que avanzara mucho en el viaje, pero visto el éxito con los camioneros preferí un pequeño empujón. Antes de desviarse para entrar en Elda me bajé de la furgoneta y le di las gracias; me dijo que en la autovía estaba difícil que me cogieran, más siendo de noche. Asentí y volví a darle las gracias.

Comencé a caminar por la tierra, al borde del arcén, tan al borde que andaba inclinado, como los ciclistas de pista. Al rato me dolía la cadera de andar así, me paré a fumar un cigarrillo con el dedo extendido mecánicamente; los coches pasaban como balas, sin aminorar. Tal como está el mundo tampoco les culpo, hay mucho psicópata dando vueltas por ahí. Seguí caminando a buen ritmo hasta que las farolas dejaron de alumbrar…y me sentí bien, es una locura, pero así fue. Ahora era un autostopista joven caminando por una carretera oscura, y los fantasmas de las personas que murieron allí me miraban, seguramente pasaban a mi lado, pero las nubes tapaban la luna y no les veía.

Para ambientarme me puse en el discman la banda sonora de Twin Peaks; la música me sugestiona mucho, supongo que le pasa a mucha gente.  Con las películas pasa mucho, la música le da cuerpo a una escena y puede cambiarla totalmente. Un par de coches parecieron aminorar la marcha al pasa ra mi lado, pero pasaron de largo. Cuando llevaba unas 2 horas andando ya tenía la fantasía de llegar a Madrid andando, puede que algunos freaks me siguieran como si fuera Forrest Gump, me reí  de la idea y puse la radio del discman, una tertulia. Al pasar un cambio de rasante vi una gasolinera con un restaurante pegado, bajé corriendo la cuesta y cuando salí del arcén un coche aparcado delante del restaurante salió chillando ruedas y desapareció por la autovía. Me pasó por la cabeza la idea de que el conductor se había cargado a la gente que estaba cenando y a los camareros, probablemente también al trabajador de la gasolinera,  Fue un flash, pensé que con la música que había estado escuchando mis ya de por sí erizadas ideas estaban alteradas; de todos modos caminé mas despacio hasta entrar en el restaurante “Los Molinos”, así se llamaba.

En la televisión había una gala típica de la primera, unas diez personas salpicadas por las mesas, un par en la barra y tres camareros.  Tomé mi actitud de adulto independiente que viaja a su aire y pedí un café cargadito al camarero más mayor, llamándole “jefe”. Me lo tomé despacio, y recuerdo que me gustó; cuando tengo un momento en el que me siento a gusto todo parece mejor que lo que es, y más en un bar de carretera en mitad de la noche. La prueba es que volví una vez, un año después, a “Los Molinos” y el café me pareció una mierda, seguramente no sería el mismo café, pero las cosas de noche y sólo me saben mejor.

Me despedí  y salí,  compré unos donuts en la gasolinera y seguí mi camino. Estaba tirando el envoltorio de los donuts cuando paró un coche a mi lado; no lo había oído, juraría que no había hecho ruido, pero me acerqué y me agaché a la altura de la ventanilla. El conductor era un hombre mayor, con el pelo gris y gordo, sin llegar a obeso, sudaba mucho, recuerdo que el verde de los mandos del coche se le reflejaba en la frente. Sonreía y los mofletes casi le tapaban los ojos, me recordaba a Benny Hill:

-Hola

-¿Qué tal, adónde vas?

-A Madrid

-Pues sube, yo voy a Salamanca, así que vale para los dos.

-Joder, gracias, ya me veía andando hasta Madrid

Cuando abrí la portezuela para entrar ya vi a la mujer en el asiento de atrás. Como fue un movimiento rápido solamente me dio tiempo a ver que era una mujer durmiendo. El coche retomó la marcha mientras me limpiaba los dedos, pegajosos por el azúcar de los donuts:

-Suerte que me haya parado

-Sí, y tanto, ya me habían dicho que en la autovía no se puede recoger a gente. Pero bueno, gracias

-De nada, cuando conduzco de noche me entra sueño, prefiero tener compañía. No me gusta viajar solo.

Le miré y mire de reojo a la mujer, que seguía durmiendo en el asiento trasero, de vez en cuando tragaba saliva y cambiaba de postura. Cuando la miré me pareció que tenia los ojos abiertos, pero con la oscuridad no estaba seguro.

Si el hombre no decía nada de la mujer por algo sería, así que le seguí la corriente. Estuvimos hablando sobre lo caras que estaban las cosas, el terrorismo, fútbol…lo habitual; yo intentaba hablar no muy alto para no despertar a la mujer.

Cuando hacía unos minutos que habíamos dejado atrás Albacete oí desperezarse a la mujer, no miré por cortesía, el hombre tampoco.  Sentí que se sentaba y se inclinaba hacia delante, debía tener la cabeza entre las nuestras, así que pensé que era de mala educación no saludar. Se había despertado y había un desconocido montado en el coche…era lo menos que podía hacer:

-Buenas noches

La mujer no estaba, incluso me desabroché el cinturón para poder ver bien la parte trasera. Me volví a sentar, recuerdo que se me puso la piel de gallina, de repente estaba congelado. El hombre me miró sonriendo un poco, convencido de que había recogido a un loco, no se atrevía a decir nada.

-No sé si es que me quedado dormido…bufff, ¿puedo fumar?

-Si si,…que yo haya visto no te has dormido…estas temblando hombre. Va a ser que tienes fiebre.

Encendí un cigarro y saqué el cenicero de la puerta de mi lado, me lo puse entre los muslos. Volví a mirar hacia atrás, la mujer estaba sentada detrás del asiento del conductor, tenía las piernas juntas y las manos posadas sobre las rodillas. Me estaba mirando…aún cuando estoy escribiendo esto veo la mirada…lo había leído muchas veces, las miradas de los muertos, el terror, la gente que grita y todo eso; en la realidad es peor, porque no se puede describir, cuando la mujer me miraba sentí un pánico tan repentino y condensado que tuve la sensación de que iba a morirme. Es la mejor forma en que puedo expresarlo; cuando tenía 18 años tuve un accidente con unos amigos en un todo terreno, nos caímos por un barranco y tuve la absoluta seguridad de que todo se había terminado. Bien, pues cuando la mujer me miró fue igual pero a cámara lenta; en el accidente todo fue muy rápido, pasé del miedo a la comprensión en un segundo , lo acepté. Con la mirada de la mujer fue agobiante, porque se me hizo eterno, no pensaba ni en girar la cabeza para no verla, estaba como drogado. Sobre la mirada en sí solo puedo decir que era como mirara a través de mí, como si me atravesara. Pero es que estaba tan quieta, y los ojos parecían muy blancos en la oscuridad…he buscado desde entonces fotos y dibujos que pudieran parecerse en algo, pero no he encontrado nada que se le pueda comparar.

-Me estas asustando, no serás epiléptico

-Oye, hay una mujer sentada detrás de ti.

Pegó un frenazo, casi nos comemos el quitamiedos. Me pareció oír que la mujer se movía.

-Que dices, coño, que yo me cago con esas cosas

Miró hacia atrás, yo también; en una película la mujer no estaría o solo la vería yo, pero ahí estaba, mirando al hombre, y él la vio. Hizo un ruido como cuando se te mete la comida por el sitio equivocado y parece que te vas a ahogar, un carraspeo seguido de un jadeo, sonó como un niño.

-Ay no, ay no, ay no…-daba saltitos de rodillas sobre el asiento, yo me asusté porque a cada saltito parecía mas un crío, y yo era el único adulto vivo del coche, y no me apetecía serlo, para nada-¿qué haces tú aquí R….. (omito el nombre porque el conductor y yo así lo acordamos), si tú no tienes que estar aquí?

La incoherencia, la simplicidad de la frase me dieron como un empujón de terror. Todo era extraño, yo estaba en un coche con un desconocido que estaba hablando con una aparición…y se suponía que ese no era  mi sitio ni mi momento. Hostias, eso no le pasaba a la gente normal, es de esas cosas que nunca le pasan a uno.

El hombre volvió a arrancar, estaba llorando; la mujer seguía sentada detrás, y también estaba llorando, como lloraba con los ojos cerrados no parecía un fantasma, parecía una mujer real llorando en un coche a oscuras, ni más ni menos.

-Si me lo juran no me lo creo

Yo no podía hablar, no sabía que hay que decir con un fantasma presente. El hombre cogió un kleenex de la guantera, se secó los ojos y se sonó.

-Es mi hermana

-Su hermana…sí, ya. Pero hombre, …está muerta.

-Claro, de su entierro vengo, en Elche.

-¿Qué?, mira, me estás diciendo que vienes del entierro de tu hermana y ella está sentada detrás tuya. Todo esto es muy raro- y me río, no sé por qué, supongo que a situaciones surrealistas, reacciones surrealistas- que se vaya

-Es mi hermana-hablaba como un robot, estaba en estado de shock, seguro-no le puedo echar de ningún lado.

Al cabo de menos de 2 horas bajé del coche, ya habíamos llegado a Madrid. El hombre ni me miró, si no llego a aprovechar el semáforo para bajar tengo la sensación de que no habría parado para dejarme. Cuando se puso en verde el semáforo pude comprobar que la mujer seguía sentada, recta, como un maniquí. Al principio del viaje me había apuntado el mail del hombre, que cuando le dije que quería ir algún fin de semana a Salamanca se ofreció a invitarme a comer. Unos días después me conecté a Internet en la complutense y le mandé un mail, evitando a su hermana. Sorprendentemente me contestó también sin referirse al tema en cuestión, como si no hubiera pasado.

Tiempo después he tenido la sensación varias veces de que el tío y su amiga me habían tomado el pelo; puede que la mujer se metiera en el maletero cuando miré atrás y no estaba…puede que me hubieran recogido para partirse a mi costa. No sé si es una explicación Scooby-doo para olvidarme del tema, pero no me vale del todo. No me vale porque si todo hubiera sido una broma no seguiría viendo esa mirada cada vez que camino a oscuras.

 

repensando las memorias

Publicado en Mis memorias:Keyser´s years el 26 de Julio, 2005, 0:54 por Tankian

hasta ahora he ido escribiendo 2 capítulos por día de mis memorias, 5 días y 10 capítulos. Los he releído y he escuchado varias opiniones, Me he decidio a reflexionar sobre cómo las seguiré, creo que debo readaptar el estilo para sentirme más cómodo escribiéndolas y vosotros leyéndolas, en cuasnto me decida por el nuevo rumbo seguiré con ellas. Espero que eun par de días.

Saludos y gracias por las visitas

Capítulos 9 y 10. Reincidiendo.

Publicado en Mis memorias:Keyser´s years el 25 de Julio, 2005, 10:09 por Tankian

9. Esfumarse ayuda.

Ha pasado una semana desde que me quedé solo en el piso. Hace cuatro días puse carteles en la universidad alquilando el piso. Ayer llegaron dos estudiantes de Erasmus alemanes que chapurrean el castellano. Como en Alemania los precios son más caros les digo que el precio es de 40.000 por cada uno, que el piso es mío y estaré fuera un tiempo. Lo ven barato. Pongo un candado en la puerta de la habitación. Les doy mi número de cuenta para que me ingresen el dinero del 1 al 5 de cada mes y les digo que la luz y el agua no están domiciliadas, así que tienen que pagar las facturas en ventanilla, que no se retrasen.

Me dan las 80.000 de este mes. Ingreso las 40.000 que vale el alquiler en la cuenta de la dueña. Nunca ha aparecido por el piso, espero que siga así.

Dejo en el coche mi bolsa de deporte cargada de ropa, cds y algunos libros.  Me voy. Conduzco toda la noche, paro hasta cuatro veces en el camino. Llego a Pontevedra cuando ya ha amanecido, hay nubes que me relajan. Cuando era pequeño estuve algunas veces en Combarro, una parroquia de Pontevedra. Tenía un amigo allí que se llamaba Roberto, su padre tenía un cine pequeño  camino a San Xenxo, que en verano es como un Benidorm de miniatura. Nunca nos hemos dejado de escribir, por carta. Le he llamado cuando iba por León. Estaba durmiendo, le digo que he decidido desaparecer un tiempo para relajarme, me dice que ya vive solo, que se encarga del cine, que vaya. O eso creo entender, porque no se le entiende, está hablando dormido. Seguramente cuando llegue y toque a su puerta se quedará extrañado, sin saber quién soy.

Llego a Combarro, conduzco despacio buscando la dirección que me ha dado al llamarle. Los gallegos son simpáticos, al menos conmigo, pregunto dos veces por la dirección y me indican bien, sonrientes. La casa de Roberto es un chalet de dos plantas rodeado por un pequeño muro de ladrillo rojo. Nada mejor que nacer en una familia rica con negocios…bueno, ser amigo de un niño de familia rica con negocios me vale.

Roberto está desayunando, vive con su novia, así que hago el paripé y le digo que entonces me voy, que no quería molestar. Hace que se enfada, me dice que no sea tonto, que hay espacio de sobra. Sonrío y entro, su novia se ha ido al cine a atender a los de las palomitas, coca-cola y demás.

-Que bien hombre, ya eres empresario

Se ríe.

-Bueno, es un poco pesadito, pero aquí estamos. No estamos mal

-¿Y tu padre?, se ha jubilado, supongo.

-Nooo, que va, está ahora con mi hermano con una empresa de estructuras metálicas. Ahí andan liados, con dos naves en un polígono por aquí cerca

-Ay, capitalistas, que bien vivís

-Capitalista no, hombre. Trabajando.

Subimos a la segunda planta, mi habitación es grande, con falsas vigas de madera en el techo, baño propio, balcón…como un hotel. Me dejo caer en la cama, no suenan los muelles; Roberto dice que por la tarde si quiero me pase por el cine, asiento con la cabeza y cierro los ojos. No consigo olvidar que me he ido de Alicante sin decírselo a nadie y que he alquilado un piso sin ser mío. Sigo intentándolo.

Me levanto, me lavo la cara, por la ventanilla del aseo se oye piar a los pájaros, no se oyen coches, gritos ni nada de eso. Me encanta el campo, odio la playa. Hago mucho ruido mientras vacío la bolsa de deporte. La ropa en el armario, los libros, los cds y el discman encima de la cajonera antigua. Bajo, no hay nadie en casa, canturreo; abro la nevera y bebo batido de fresa a morro de una botella, me gusta mucho el batido de fresa. Me como con las manos unos taquitos de carne en salsa que hay en un plato pequeño. Friego el plato y eructo.

Llego al cine, es más pequeño de lo que recordaba, pero está muy currado, en plan nickel odeon. Años cincuenta americanos. Me gusta. Pregunto a la taquillera por Roberto, me dice que si soy Keyser,  sonrío levemente (tiene una nariz gigante y los ojos enanos y juntos, como Álvaro Vitali) y digo que sí. Me dice que puedo pasar. Roberto está en la barra de las palomitas, hablando con un chico vestido con pantalones negros y camiseta roja, será el uniforme; en la barra hay una chica vestida igual, es jovencita, bastante mona, se parece a Anna Paquin, la niña del piano.

-Hey, ya has despertado-se me acerca sonriendo, es buena gente Roberto, sí que lo es- roncas un poco…

Cuando un gallego te dice que roncas un poco es que eres una ametralladora. Sonrío y no contesto, no sé qué contestar. Me quedo callado, mirando alrededor, asintiendo y con las manos en los bolsillos, soy como un siciliano vestido de blanco y posando en la campiña.

-Oye, que de verdad que el tiempo que quieras tienes mi casa, no me molesta…al contrario. Y nada de pagar. Ni pensarlo.

-No, oye, no voy a estar de gorra, estaré un tiempo, pero si pago algo, si no nada, no voy a estar cómodo-

-Mira, a ti sé que te gusta el cine, trabaja aquí, rompiendo las entradas, las rompes, te sientas al fondo a ver la película y ya está, tranquilamente. Si yo veo que hay algo que hacer pues te lo voy diciendo.

-Cojonudo tío…muchas gracias.

Nos estrechamos las manos. Roberto me presenta al chico con el que estaba hablando, se llama Félix, sirve palomitas, limpia la sala entre sesiones…es el chico para todo. La taquillera se llama Elsa, encima es enana. La mona de las palomitas se llama Maribel, le doy dos besos y huele a colonia de litro.

Estoy con Roberto en el cine hasta que empieza la última sesión, he roto las entradas de la sesión mientras hablo con él de cuando jugábamos al baloncesto años atrás. Volvemos a su casa, cada uno en su coche. Él mete el suyo en el garaje. Cuando entramos la novia de Roberto ha hecho la cena, me saluda como si nos conociéramos de toda la vida, noto cómo me pinchan los pezones al darme dos besos, tiene dos tetas como dos carretones. Se llama Luz, tiene 30 años y ya está echando cuerpo de gallega de campo, robusta y apacible. Me encanta, aunque no sexualmente, es uno de los extraños casos en los que me cae bien una mujer sin pensar en acostarme con ella.

La rutina no está mal, me levanto sobre las once de la mañana,  a esa hora Roberto y Luz nunca están. Suelen comprar las cosas que a veces digo que me gustan; los primeros días me sabía mal, pero me he acostumbrado. Me hago normalmente un par de sándwiches, siempre con mayonesa. Tengo un vicio con la mayonesa, me viene bien con todo…qué gran invento, me gustaría ser catador de mayonesas. Luego bebo coca cola a morro de la botella, me gusta la coca cola en botella, no en lata, la de lata es como metálica y me deja un sabor amargo en la boca.

A veces me siento en la terraza a fumarme un cigarro, sobre todo cuando hace frío, me gusta el frío. Saludo a los vecinos que pasan, que ya me conocen.

Cuando Roberto y Luz vienen a comer normalmente yo me siento a ver las noticias, me dicen que no como nada, pero en realidad me pongo las botas cuando me levanto, ya he dicho adiós a mis abdominales, y no las echo de menos.

Cuando acaban las noticias me voy al cine, ayudo a abrirlo, a veces limpio la sala con Félix, hablamos sobre todo de fútbol. Luego me pongo en la entrada, ya es octubre, no hay muchos espectadores, y muchos saludan. Yo respondo a los saludos. Estoy a gusto.

Maribel tiene 17 años, yo 22, legalmente si hago algo sexual con ella estoy cometiendo un delito. Soy el primero en horrorizarme ante los miles de casos de pedofilia que saltan a la luz, y solo de pensar en los que nunca se sabrán. Pero para mí la pedofilia es eso, aprovecharse de un niño o niña que no puede defenderse, que no sabe aún distinguir entre lo que está bien y lo que está mal. Pero es muy relativo el situar el delito en la barrera de una edad determinada, 18 años. Si tú te lo montas con una chica y tiene 17 años y 364 días te puede denunciar y eres un pedastra; si te la hubieras tirado al día siguiente ya no lo serías. No se, creo que si sales por ahí y te entra un pibón, te come la polla y te folla todo es normal, tenga 20 o 17 y, si me apuras, 16. A lo mejor soy un enfermo o un bocazas, pero si es un acto unánime, sin presiones, no veo delito. Pero bueno, cada caso es un mundo.

Maribel lleva 2 años en el cine, es hija de una amiga de la familia de Luz, así que está ahí por libre, cobrando en negro. Está a gusto, quiere estudiar periodismo, le gusta leer. Hablamos de libros, de cine y más cosas. Cogemos confianza con el paso de los días, a veces la llevo a casa cuando cerramos el cine. Hablamos mucho, su padre falleció cuando ella tenía 3 años, vive con su madre,  que siempre está fuera de casa. No entiende que no quiera saber  nada de mi padre, por mucho que le digo que es lo que hay insiste. Incluso un día aparece por casa y me pone el DVD de "Una historia diferente", de David Lynch. La película habla de un anciano que lleva 10 años sin hablarse con su hermano, el hermano sufre un infarto y el anciano decide recorrer más de 500 kilómetros en una cortadora de césped para verle y olvidar sus problemas.

-Está muy bien, aunque me gusta más el Lynch extraño. Pero está muy bien.

-¿Y?

-¿Y, qué?

-Que cabezón eres, Key. La he traído por el tema.

-Pero si yo no tengo cortadora de césped.

Me río, se enfada, pone morritos y la beso en los labios sin pensarlo. Se me queda mirando, me besa y se va a casa, no dice nada. Esta noche antes de acostarme me masturbo delante del espejo, cierro los ojos e imagino la cara de Maribel, tan pequeña y frágil, con mi polla delante, apuntándole, así mi polla parece gigantesca, ella la mira y luego me mira a mí:

-Es muy grande, no me cabrá

Me masturbo más rápido por la idea de que mi polla la domina, ella la idolatra, es su tótem. Bajo un poco el ritmo para llegar a ver como abre la boca y se mete el capullo, pero no puedo, me corro en el lavabo, resoplando, abro el grifo y me miro fijamente a los ojos en el espejo.

A menudo juego al ajedrez con Luz, pero es tan graciosa e inteligente que no puedo concentrarme. Tiene mucho chispa, en el salón hay una foto en la que sale, más delgada, disfrazada de Groucho, no me extraña en absoluto.

He jugado al ajedrez muchos años, estuve en un par de equipillos, lo hacía básicamente porque se suponía que era muy inteligente y tenían que gustarme esas cosas. Incluso hubo un trimestre en el instituto en el que bajé mucho el nivel porque estaba siempre estudiando ajedrez. Ahora no juego, y las pocas veces que lo hago suelo perder, sobre todo porque cometo el error de decir antes que he jugado mucho, así que juego muy rápido y muevo a lo loco. Se puede decir que soy malísimo jugando al ajedrez, así que la gente que juega conmigo tiene la idea de que soy un mentiroso y nunca he jugado. Ce la vie.

Casi estamos en navidades, me he besado varias veces con Maribel, incluso le he agarrado el culo. No hemos follado, ni siquiera me la ha tocado. Nunca se lo he pedido y creo que nunca lo haré. No sé por qué. Solemos ver películas y hablar, ya casi no saca el tema de mi padre, se lo agradezco. He decidido volver a Alicante, los alemanes no han tenido problemas, les he llamado de vez en cuando; han pagado religiosamente. Se van a otro piso en enero, con una amiga.

No me despido de nadie, vuelvo a huir de madrugada, Roberto y Luz están en La Coruña con unos amigos. Dejo las llaves encima de la televisión, apuro un batido de fresa y me voy, me escuecen los ojos, estoy emocionado. Supongo que sobre todo por Maribel, que no tiene mi móvil ni sabe mi dirección en Alicante. Quizás ahora esté leyendo esto, el mundo es muy pequeño, le pido perdón por no haberme despedido. Ante todo le deseo suerte, ojalá hubiera mas personas como ella en el mundo, nos iría bastante mejor.

10.Última etapa en Alicante.

Los alemanes se han ido hoy, me dan las gracias por haberles cobrado tan poco, han estado muy a gusto. Me río porque me han estado pagando los gastos en Galicia, pero claro, no se lo digo. Son dos, muy altos, y podrían darme una paliza.

Roberto me llamó hace unos días, me inventé un culebrón improvisado y pareció entenderlo. Le doy las gracias por todo y prometo que volveré a visitarles algún día, no me dice nada sobre Maribel, quizás no le ha importado que me haya ido así, me molesta, habría preferido algún ataque de llanto por mí, pero no me lo merezco.

Estos días en Alicante me han dejado claro que lo de Galicia ha sido un  paréntesis, una solución artificial. Sí, tengo algo más de dinero y he estado muy relajado, pero eso precisamente hace más duro afrontar lo que me espera. Necesito un trabajo, ya se me ocurrirá el próximo giro en mi vida.

En Madrid vive mi tía con mi primo, la casa que hay justo encima de la suya la heredaron ella y mi madre. Siempre me han dicho que cuando quiera puedo usarla. Quién sabe, esa puede ser una salida. El problema es que mi madre y mi tía no se hablan, parece que en mi familia se lleva eso de no hablarse. Si algún día me forro escribiendo compraré unas cortadoras de césped y puede que todo se arregle.

He conseguido un trabajo en una gasolinera, mi jefe es un niño pijo medio tonto, su padre es el dueño de varias estaciones de servicio y lo tiene entretenido con esta. Está en el polígono de Babel, en la salida de Alicante. Tengo tres compis, dos chicas y un chico. Una de las chicas se llama Silvia y parece hermana de Elsa, la taquillera del cine de San Xenxo, se parece al Troll mocoso de David el Gnomo; la otra chica se llama Patri, se parece a Fernando Escarpín, el ciclista, es bakala…con eso me sobra para cogerle asco. El chico se llama Daniel, pero le llaman Tani, es catalán, se parece a Willem Dafoe y siempre lleva la melena repeinada y engominada, es buena gente.

En cada turno somos uno en la tienda y otro en los surtidores, aparte también tenemos servicio de lavado de coches a mano, siempre nos escaqueamos porque es una mierda. Además, la gente que lleva los coches para que se los laven no es de fiar, son prepotentes y exigentes. Aspiro al turno de noche, porque así estaré solo  y estaré encerrado en la tienda, los surtidores por la noche se activan por ordenador.

Llevo una semana en la gasolinera, el jefe dice que me ve muy despierto, así que me concede el deseo de coger el turno de noche. El que nadie quiera ese turno ha influido lo suyo.

Disfruto las noches en soledad, necesito estar solo, mañana quien sabe, puede que me hunda otra vez en el pánico al vacío. Siempre tengo puesta la radio, aborrezco la televisión, pero dependo totalmente de la radio, soy incapaz de estar en el baño sigla radio puesta, o en la cocina, siempre llevo una radio encima. Me conozco de memoria la programación nocturna,  de 22 a 0 oigo Hora 25, en la Ser; de 0 a 1:30 el Tirachinas, en Cadena Ser; de 1:30 a 4:00 La Rosa de los Vientos, en Onda Cero y de 4:00 a 6:00 Si amanece nos vamos, en la Ser. A las 6 viene el relevo, en el coche suelo escuchar Gomaespuma, me mantienen despierto, aunque llevan una temporada con demasiada publicidad.

Con la radio de fondo leo, ni intento escribir, sé que si alguna vez tuve facilidad para ello la he perdido. Por eso es más ridículo todavía que le diga a la gente que quiero ser escritor, no se puede ser escritor sin escribir. Al menos sigo devorando libros, por si algún día los hombrecillos de la mudanza deciden reamueblarme la cabeza. Una cosa está clara, para ser un buen escritor hay que ser un buen lector. Escribir sobre uno mismo puede hacerse con buen ritmo, escogiendo bien las palabras, construyendo frases redondas…pero no es literatura, no es creación, no es sacar algo de la nada. Y eso es lo que quiero hacer yo, este diario no es un libro, no es literatura, es como un calentamiento, para no perder la forma para siempre. Digamos que estoy probándome en clásicas a la espera del Tour, pero a este paso puede que no me inviten a participar, me estoy haciendo viejo.

Soy un viejo de 22 años con alzheimer, la angustia por no tener controlada mi vida, por no saber escribir… me está minando el cerebro. Siempre he tenido mucha memoria, memoria fotográfica, según los psicólogos. Con leerme los apuntes me los aprendía y bordaba los exámenes, era un chollo; pero desde hace un año o más, desde que me hinche a porros en Inglaterra, mi memoria no es fotográfica, es patética. Y cada día es peor, creo que tengo un tumor cerebral, no voy al médico por miedo, prefiero pensar que soy un paranoico.

Cuando tengo hambre o sed cojo lo que me apetece de la tienda, es como el sueño que tienen los niños de quedarse en una pastelería cerrada y comer hasta reventar. El seguro cubre un fijo mensual por hurtos y cosas así, no creo que me digan nada.

Casi nunca viene nadie cuando trabajo de noche, los fines de semana vienen los subnormales de las motos, los bakalas, todos rapados y con una uve en el flequillo, todos andando como si les estuvieran empujando, hablando como si te hubieras cagado en sus muertos. Sus novias hablan como verduleras, con el pelo oxigenado apretado en una coleta doblada, los labios pintados de rojo zorrona, ojos pintados a lo Ziggy Stardust, con pantalones apretados y la parte de arriba de un chándal. Putos clones, ahora entiendo a los trabajadores nocturnos de gasolinera que ni te miran, que están cabreados…qué menos. Sueño con meter evacuol en las pastillas que se trafican en las discotecas bakalas, que se caguen todos unos encima de otros, que se revuelquen en la mierda…mierda eres y en mierda te convertirás. Que se mueran. Soy el talibán musical.

Ah, eso sí, para gustos colores.

Llevo 5 meses en la gasolinera, es un trabajo que puede hacer un puto mono con los ojos vendados, me siento un robot gris dentro de un mundo de robots grises. Me parece que me han pescado,  hoy día puedo decir que soy un desgraciado más. Me llama Manuel, el pijo subnormal de mi jefe, entro en su despacho:

-Siéntate Keyser.

-Dime, que hay movimiento en los surtidores

-Ya, oye, la semana que viene acaba tu segundo contrato

-Sí

-Bueno, no te vamos a renovar

-¿Por?

-Es que se me han quejado muchos clientes de que por la noche no te enteras cuando llegan, que siempre estás leyendo y no te fijas.

-Sabes que eso es una chorrada, si tienen que venir para pagar antes de repostar…a lo mejor es que quieren que les guiñe un ojo cuando se paran.

-Ya, pero se me han quejado muchos. Y es verdad que llevas un tiempo como atontado

-¿Atontado?

-Macho, te puedes drogar, salir de marcha o lo que te salga de las pelotas, pero en el curro hay que estar en lo que se tiene que estar.

Alucino, no salgo desde que volví de Galicia, voy de la gasolinera a casa y vuelta.

-Entonces me despides, vale, cojonudo

-Oye, que no te despido, que se te acaba el contrato

-Bueno, lo que digas, me das la semana que me queda de vacaciones, y el resto me lo pagas

-Ok, tío, yo lo siento…

-Y una polla lo sientes

-Eh, eh, habla bien

-El lunes vengo a por el finiquito y te traigo los uniformes

 Tal como salgo me llevo una caja de Conchas Codán y un cartón de Marlboro, el puto Troll se levanta y abre la boca. La miro y se queda quieta.

-Cuidado, no te vayas a caer del taburete y te rompas la cabeza.

Decidido, a la mierda Alicante, a la mierda todos los que viven en Alicante, me voy. No creo que mi suerte vaya a cambiar, pero un cambio de escenario puede hacer milagros. Además, estoy hasta los cojones de la playa.

Púdrete Alicante, ahí voy Madrid.

To be continued

Capítulos 7 y 8. Tocado y hundido

Publicado en Mis memorias:Keyser´s years el 24 de Julio, 2005, 10:44 por Tankian

7. Media vuelta y vuelta.

Me despierta Nando, no sé a que hora ha llegado, ni me he enterado. Me dice que le ha llamado su jefe, que tiene que currar mañana. Es mediodía, hace mucho calor, dejamos Madrid, Nando se duerme, el volante quema. Ni me ha dado tiempo de avisar a mi familia de que estaba en Madrid. Otra vez será.

A la altura de Tarancón noto que el coche ha perdido un poco de fuerza, le piso y la aguja del cuentakilómetros sigue bajando. Lo dejo caer en una cuesta abajo, sin marcha metida, aprovechando la inercia meto marchas y piso, apenas pasa los 40. Nando se ha despertado, dice que el coche es viejo y hace mucho calor. Supongo que será eso, un calentón. Menos mal que llegamos a un bar, dejamos el coche a la sombra. Nos tomamos unos bocadillos tranquilamente, para que se enfríe un poco el coche. Como no me fío pido una café con hielo, Nando un Nestea. Miramos la tele un rato y al fin decidimos probar con el coche. Arranca bien, no parece para tanto lo de antes, tuvo que ser un calentón típico y tópico; me relajo y Nando pone música, cantamos a gritos, somos jóvenes, vamos rápido y es verano...sale humo de debajo del volante, bastante humo. Nos acojonamos, paro en el arcén de la autovía, no tengo triángulos para señalizar. Me cabreo mucho, abrimos el capó, está todo el motor marrón, y hierve un poco. Llamo a asistencia en carretera, mientras esperamos a que llegue la grúa decidimos tomarnos la movida a cachondeo, nos hacemos fotos con el coche.

Se me borra la sonrisa cuando llega una pareja de picoletos, me dicen que dónde están los triángulos. Le digo que ya está llegando la grúa, que es un viaje de trabajo y como hemos llevado cajas a Madrid esa misma mañana se nos olvidó volver a meter los triángulos antes de salir. Tengo suerte, dicen que de acuerdo, que si seguro que llega la grúa, les digo que sí y se van.

Llega la grúa, el conductor mira el motor pasándose un palillo de una comisura a otra sin parar, es como la luz roja de kit. Dice que tiene muy mala pinta, intenta arrancar el coche pero nada, está muerto. Me duele el estómago porque tengo la sensación de que se me ha terminado la buena racha, se me va el coche, con eso se me irá el trabajo, el dinero, la casa…se me va todo y daría mi alma porque el coche arrancase y todo hubiera sido un susto.

Llegamos con la grúa a un taller de Tarancón, espero fuera mientras los mecánicos lo miran. Trago saliva sin parar, tengo ganas de llorar. Es como si estuviera otra vez en el instituto esperando las notas, los nervios me comen las tripas. Nando viene, el coche no puede seguir, hay que cambiar el motor. Le doy una patada al suelo y me duele un huevo el pie. Llamo  a un amigo que tiene un taller en Alicante, le explico la situación y me dice que mañana a partir de las 8 está en el taller, que le lleven el coche. Se lo digo al de la grúa y dice que vale. Llama a quien tenga que llamar, dice que llega un taxi. Lo paga el seguro…me he caído del pedestal, todo va cuesta abajo, no quiero hablar con nadie.

El taxista coge dirección a Madrid, le decimos que vamos a Alicante, dice que no, que le han dicho que nos lleve a Barajas y que allí nos dan un coche de alquiler. Me cago en Dios, no es normal volver a Madrid, esto no es así. El taxista dice que ya, que no lo entiende, pero que es lo que ha dicho la aseguradora. Voy todo el camino con la cabeza pegada a la ventanilla, sudado y mirando correr el asfalto. No hablo, me molesta el murmullo de la radio del taxi, no digo nada porque seguro que si protesto el taxista me dejará tirado en la carretera.

Entramos en la terminal, llegamos al stand de la agencia de alquiler, hay cola. Por los menos en el aeropuerto hay fresco. Tengo el pelo asqueroso, pegado al cuello, quiero ducharme y meterme la cama, morirme mientras duermo: el coche se quedará esperándome en el taller, y cuando vayan pasando los días mi amigo decidirá dejarlo ahí con una placa en mi memoria "Llego a la cima de su montaña, se confió y se despeñó".

-Disculpe

Me tocan en la espalda sudada, me doy la vuelta, dos maderos con bigote me miran serios.

-Qué pasa

-Passport

No entiendo, eso es un whiskey, todo se ha vuelto loco. Me van a detener por gilipollas, soy un tío entrando en una depresión y puedo ser  peligroso para la gente feliz.

-¿Cómo?

-Que le enseñes el carné

Es Nando quien lo ha dicho pero ni le miro.

-¿Y por qué me lo dice en inglés?, soy español

-El carné, por favor, es por seguridad

-¿Seguridad?, no se por qué me lo piden a mí, pero va…manda cojones…

Les enseño el carné, los dos maderos lo miran, me miran, vuelven a mirar el carné. Me lo devuelven y uno de ellos me hace un saludo militar.

-Que te follen

Supongo que lo he pensado o que lo he dicho muy bajo, porque no responden y se alejan. Nando se parte, le miro y deja de reírse.

-Relax hombre.

-Repollas

Miro a los policías hablando entre ellos, me miran…se están cachondeando de mí, los cabrones. Les desafío moviendo la cabeza, como los gallos:

-¡¿Qué pasa?!- les grito y doy unos pasos hacia ellos. Se paran y se me quedan mirando-¡¿qué…qué?!...subnormales-

Nando me coge de un tirante, me habla en voz baja, no le entiendo. Si me suelta me voy a tirar encima de los maderos y seguramente me pegarán un tiro.

Los policías se quedan mirando un minuto más y se piran. No lo entiendo. No sé si alegrarme y volver a gritarles. Me giro, Nando me mira como si estuviera loco, y no es el único. Paso, me acerco al mostrador y la chica me atiende sonriendo, como nerviosa, piensa que estoy trastornado y soy peligroso. Estoy tan fuera de mí que no se si está buena o es un callo. Relleno los papeles y vamos al parking.

Vamos por Albacete en un 206 de alquiler, ya es de noche. Llevamos como 10 kilómetros con un desgraciado delante que se dedica a adelantar todo el rato sin poner el intermitente. Acelero y me pego a él, le hago luces; acelera y sigue adelantando sin señalar con el intermitente…sigo pegado a él hasta que coge un desvío pitándome y haciéndome señas. Grito tal hijo de puta que Nando da un respingo, pero no dice nada, se hace el loco.

Llegamos a Alicante, no nos hablamos, cada uno se mete en su habitación; me duermo muy pronto, para mi sorpresa, estoy deshecho.

Al día siguiente voy con un colega a El Altet, el aeropuerto de Alicante, a dejar el coche de alquiler. Volvemos en su coche, me lleva al taller de mi amigo. El motor no es lo único que hay que cambiar, como es mi colega me sale la broma por unas 140.000 pesetas.

Ya tengo el coche, mi colega me lo ha trucado, todo un detalle, cuando le piso parece que va a volar, es un flipe. Tengo que pasar lo que queda de mes sin lujos, me he quedado en las reservas. Estoy contando los días para volver al trabajo y, sobre todo, a cobrar el primer mes. Las vacaciones se han convertido en una cuenta atrás  torturante.

Los días no pasan, reptan; voy de la cama a la piscina y de la piscina a la cama. Un par de veces voy al cine, solo. He apagado el móvil, no hablo con Nando, con nadie. Nando decide pasar de mí, yo paso de él. Me quiero morir.

Quedan dos días para el 1 de septiembre, llamo a la editorial, a ver si ya hay alguien. Me contesta la secretaria, una morena con cara de jamelgo:

-¿Siiiiiii?

-Soy Keyser

-Ah, sí, dime

-¿Cómo que ya estas en el curro?

-Empecé anteayer, para ir llamando a la gente y eso

-Ah, pues te ahorro curro. Pásame con Pilar (la jefa)…

8. Caída libre.

…-Dime

-Pilar, ¿pasado mañana a las 9 o hay que ir antes?

-No, es que por ahora empezamos mas flojito…no hacen falta tantos comerciales

-Pero si cuando nos fuimos de vacaciones me dijiste que tranquilo, que en septiembre volvía.

-Ya, pero ahora mismo no hace falta

-A mí si me hace falta, se me rompió el coche, no puedo estar esperando a que me llaméis viviendo de las rentas.

-Pues  tú ve buscando algo y si te llamáramos más adelante tú ya verías

-Me habéis toreado, me podíais haber dicho antes que no iba a seguir. Esto no se hace…

-Si eso te llamamos.

Y cuelga, o cuelgo, no lo se. Me entran unas ganas tremendas de mear, de gritar, de llorar y de tirarme por la ventana, por ese orden. No soy un paranoico, cuando se paró el coche echando humo supe que empezaba una etapa negra en mi vida, y se está cumpliendo. En menos de un mes he pasado de tener una casa alquilada barata y perfecta, un amigo como compañero de piso, un trabajo en el que gano bastante y estoy contento, dinero, un coche que no me da problemas…a no tener trabajo, a que mi amigo y compañero de piso no me habla porque soy insoportable y odioso, a haberme dejado casi un sueldo en arreglar el coche…estoy en el paro, con poco dinero y sé que todo se va a la mierda. Unas manos de ogro me aprietan la nuez, tengo arcadas, y deciden apretar un poco más. Entra Nando en casa, me habla:

-Oye, como ya se acaba el mes me voy mañana a casa de mis padres, me vuelvo con ellos.

Me quedo solo, nadie quiere estar conmigo. No quiero que se vaya, me he quedado sin trabajo, necesito que alguien esté en casa para que no pueda suicidarme.

-Vale.

Y me tumbo en el sofá, me quedo dormido. Son las 15:32 del 30 de agosto de 2000 y sueño con mi suicidio triunfal:

Tengo una reunión con mi agente, un par de editoriales han hecho ofertas por mi última novela. Mi secretaria es una mujer madura, casada y lesbiana.  Llego tarde,  hemos quedado en un restaurante que aún no ha sido inaugurado, pero como soy medianamente  conocido nos dejan un reservado y lo que necesitemos; suelo citar mis restaurantes preferidos en mis best sellers.

Cuando llego a  la acera de enfrente del restaurante me paro ante el  paso de cebra esperando que el semáforo se ponga verde. Se acerca el sonido de una ambulancia, el semáforo se pone verde para los peatones, esperamos a que pase la ambulancia, los coches se abren para dejarle pasar. Miro a mi izquierda y veo a una chica ciega que empieza a cruzar la calle, tantea con el bastón, no sabe que la ambulancia va a cruzar por donde está cruzando. La gente que me rodea, los conductores, los de la acera de enfrente…todos la miran y vuelven a lo suyo, nadie le dice nada. Corro. Cojo a la chica por la axila y la devuelvo a la acera, miro a la gente con la boca abierta, miran como cruza la ambulancia y cuando ha pasado cruzan, no miran a la chica ciega que ha estado a punto de ser atropellada. La chica sigue parada, le suelto la axila y cruza la calle como un robot. Entonces comprendo que todos son robots, peor, se han convertido en robots.

Doy media vuelta y me dirijo a mi casa, por el camino tengo que esquivar a los mendigos tullidos que se apilan contra los edificios, todos miran hacia arriba con los ojos vacíos, también son robots. Me llaman al móvil, es mi agente, tiro el móvil en una papelera, lo oigo sonar mientras me alejo, ya no tengo mando a distancia, voy por libre.

Paro en un centro comercial, compro un paquete de cuchillas de afeitar y una botella de vodka barato. Pago con la tarjeta, cuando salgo del centro tiro la tarjeta en otra papelera. Me pongo los auriculares, oigo la sonata claro de luna mientras llego a casa, me parece un fondo muy apropiado.

Siempre he querido un escritor misterioso como  Salinger, desde que empecé a escribir decidí crear una novela que me dejara claro que no necesitaba escribir más. La gente pagaría millones por conseguir una foto mía, en las universidades se hablaría de mí… y he terminado escribiendo novelas de terror para robots.

Llego a casa, dejo la bolsa del centro comercial en la encimera de la cocina, entro en la habitación, me desnudo. No tiro el traje al quitármelo, sino que lo coloco como si lo vistiera un hombre invisible que se ha dormido en mi cama, cansado de buscarse en el espejo. Escupo sobre el traje, me quedo quieto al lado de la cama, desnudo, sin saber qué hacer. Sacudo la cabeza muy rápido, hasta  que me entran ganas de vomitar. Gimoteo. Esta mañana al levantarme estaba contento, ahora me parece increíble, no entiendo como he sido tan ingenuo, como he estado tan ciego. Me pregunto si yo también soy un robot. En un momento lo sabré.

Saco la botella de vodka, la abro, bebo a morro,..esta malo…está caliente…tengo limonada dentro del frigorífico, una jarra de dos litros, la saco, bebo de la jarra, me bebo la mitad de un trago, me duelen los dientes, está muy frío. Tirito y me río, vacío la botella en a jarra de limonada, lo muevo con el mango de un cucharón de madera, me sopeso los huevos con el cucharón, se me tensan un poco los tendones de la mano, me siento orgulloso. Doy un trago de la jarra, hago una mueca, sigo bebiendo, vomito en la moqueta, me limpio la boca con el antebrazo, me quedo mirando los restos que se han pegado al vello.

Voy al aseo, pongo el tapón en la bañera, abro el grifo del agua caliente a tope; salgo y cierro la puerta para que cuando vuelva no se vea nada por el vapor, no me quiero ver en el espejo cuando entre. Sigo bebiendo la jarra en el salón, en la televisión mis padres están muertos, en el suelo, también mi novia, mi vecino, mi agente sonríe muerta…pero no hay sangre, sólo cables, chispazos, algunos de los muertos seguían hablando, eran cintas grabadas.  La tele estalla, y yo estallo también, en una carcajada, el vodka me chorrea por la barbilla, algunas gotas caen en mi glande, mi capullo parece asentir con los estertores de mi risa. Un yo, un poco mas en mi interior, piensa cómo se puede volver loco un hombre como yo en un momento, con tanta facilidad…y comienza a reírse también. Mis demás yo, los que han escrito mis novelas, los que no han escrito nada, los que siguen sin nacer, los que habían muertos…empiezan a doblarse por la risa, me doblan a mí, que apuro la jarra antes de que se vacíe en el suelo. La dejo caer, rebota, rueda un poco y se muere contra la pata de la mesa.

Entro en el aseo con un puñado de maquinillas de afeitar, aún tengo restos de plástico en los dientes, porque no he podido abrir el paquete con las manos. Tiemblo mucho, acierto a escuchar el tintineo de las cuchillas en mi puño. Atravieso el vapor y me meto en la bañera…grito, me quemo. Apago el grifo, no me muevo, sigo quemándome, sigo dando alaridos…con una de las maquinillas me dibujo dos T profundas en las muñecas. Sumerjo los brazos en el agua, los pego a mis caderas, cierro los ojos, dejo de gritar. Duele la fuga de la sangre, el agua empieza a oscurecerse y no me muero, duele mucho. Me entra sueño, flexiono las piernas, me cuesta, sumerjo la cabeza en el agua, me quemo los ojos. Los cierro.

No me llames, ya no. Ya estoy muerto.

Me despierto con la boca seca, me levanto del sofá, el sueño me ha descolocado, ando por la casa a oscuras con miedo, no se del todo dónde estoy. No sé si el sueño era de verdad. Estoy solo, a oscuras, avanzo con la mano por delante, aterrado ante la idea de tocar la cara de mi novia fallecida.*

Poco a poco voy despertándome del todo, entro en el baño, me ducho y recobro el sentido de la realidad…dentro de lo que soy capaz. Y preferiría no haberlo hecho, no sé si elegir mi sueño o lo que tengo ante mí: Solo en una casa que en un par de meses no podré pagar, sin un trabajo, me llevo mal con mis padres, no tengo novia porque he echado a perder el cuerpo que conseguí en Inglaterra…No sé qué voy a hacer, de verdad, nadie me va a ayudar y estoy cansado para decidir mi propio futuro.

To be continued

__________+++__________

* -Esta última frase es una versión libre de una frase del libro llamado "La Casa Negra", de Stephen King y Peter Straub.

Capítulos 5 y 6.Apocalypse Trip

Publicado en Mis memorias:Keyser´s years el 23 de Julio, 2005, 0:22 por Tankian

5. Acocalypse Now.

Llevo como un año sin apenas beber alcohol, tengo una hernia de hiato que el médico achacó a esfuerzos en el gimnasio (ja ja) o  a haber ingerido demasiado elixir etílico (bueno, puede). Como hoy quedamos los compañeros de la editorial para despedirnos hasta septiembre decido que no pasa nada por meterme algo de coca; total, ya la he probado algunas veces y me parece un timo, porque nunca me ha hecho efecto. Como hoy es gratis me apunto al bombardeo. El que invita es uno de los compañeros, Poveda, un cuarentón canoso, voz cascada, cadena de oro, tatuaje entre el pulgar y el índice de la mano derecha…vamos, que sabe un rato de todo un poco.

El dueño del garito es colega de Poveda, así que baja la persiana metálica y nos quedamos dentro los habituales y yo, que me encuentro en mi salsa. Estamos de risas, pasan las cervezas en un bucle burbujeante, eructamos, contamos chistes, hablamos de tías, de fútbol…el mundo del bar, amigos, en el que el camarero se llama "nene" si es joven y "jefe" si es mayor…es un mundo que de vez en cuando me relaja, de verdad, a veces necesito sentarme en un bar de barrio a tomar una birra y ver a los parroquianos; me atrae ese mundo,  pero de vez en cuando. Relacionado con eso confieso que uno de esos momentos en los que te sientes a gusto, sin problemas, es cuando viajas de noche y haces una parada en un bar de carretera, con buffet caro, cafetitos, Miguelitos de La Roda, libros de bolsillo, cigarros a oscuras mirando el campo…también me relaja eso, vete a saber por qué.

Doy un trago a un tercio y cuando lo dejo en la mesa ya hay un pedazo de papel albal abierto que parece un mar encrespado rodeando una isla blanca.

-Venga, que cunda la cosa, compadres- regurgita Poveda con los ojos rojos- Invita la pasma-

No se si bromea, y no quiero saberlo. Somos siete en la mesa, solo vamos a encocarnos cuatro, así que empezamos a invadir la isla desde los cuatro puntos cardinales; creo que yo soy el norte. Cuando ya no queda más que el mar de plata con un micro archipiélago blanquecino se acerca el dueño del bar y lo rebaña a lengüetazos como si fuera un plato de macarrones.

Nos reímos a cámara lenta, demasiado lento; Poveda es el diablo, me mira con fuego en los ojos, ahora su voz parece la de Paco Rabal, el actor:

-Aaah,…Pooooveda…que…ca…estaaa

-Jaaauujuuuuuuoooo….queeeeeeiiiii?

Y así está la cosa, no se qué nos hemos metido, pero coca no es, seguro. Me preocupo, me gusta saber lo que pruebo…me preocupo mucho… ¿pero de qué me preocupo?, no me acuerdo, estoy preocupado pero no sé a qué cuento.

Empiezan a golpear la persiana metálica, se oyen pasos rápidos que se alejan, y de repente se acercan y…BUUUM! Tiemblan los vasos en la mesa,…BUUUM!!! Me castañean los dientes…BUUUM!!!...joder, es un diablo que viene a reventarnos…Poveda se ríe y pide un tercio…se ríe porque sabe que la cosa va a reventar la persiana y nos va a abrir en canal. El dueño empieza a levantar la persiana, me levanto de un salto, tiro la silla, corro gimiendo y me encierro en el aseo…huele a meados…el suelo está encharcado. Al otro lado la bestia ha entrado, oigo un sonido como cuando explotas las burbujas del plástico de embalar, pero muchas a la vez…pero como si el plástico fuera viscoso…Aaah, es el ruido de gente triturada…la gente no grita, por el pánico…me agacho y me pego a un rincón. Realmente ni gimo, ni lloriqueo, estoy como en una situación que me es familiar, me escondo de la bestia porque se supone que siempre que aparece lo hago; estoy agachado y escuchando cómo aplasta a todos los que están en el bar. Creo que me volveré loco si no acaba ya y se va, me afeitaré la cabeza y seré el coronel Kurtz. Me refugiaré en una isla blanca, me follaré a las nativas albinas con ojos de conejo y les hablaré del Horror al oído cuando me corra dentro de ellas y al rato, mientras me follo a la siguiente, la cabaña empezará a llenarse de llantos de bebés albinos como empapados en talco que nacen horrorizados y erectos.

Salgo del baño, todos siguen bebiendo, me miran y me preguntan si me he caído en el retrete, les contesto que no lo se. Se ríen. Yo también. Me río de ellos porque están aplastados y aún no lo saben. Me parece cómico y terrible.

Acabamos en una discoteca llena de chicas pintarrajeadas, con tops que les ponen las tetas como papadas partidas, minifaldas que enseñan sus culos cuando se agachan un poco…todas parecen la misma, como si fueran una camada de zorras buscando guerra.

Algunos de los compañeros se enrollan con las chicas, pero yo estoy sudando a mares y debo tener cara de loco, porque ninguna se me acerca. Siempre que me miro la mano tengo un cubata lleno. Me invento las letras de las canciones que suenan. Dejo el vaso en un escalón y me voy de la discoteca. Me tambaleo, pero en la calle todos están igual, así que no llamo la atención de nadie. Me quito la camiseta y me la pongo en la cabeza como si fuera un turbante, así pareceré más peligroso mientras cruzo el barrio de las 1000 viviendas, que es algo peligroso si no estás despierto.

Me desnudo en el salón, hay música en la habitación de Nando, me tiro en el sofá y me acabo durmiendo oyendo a lo lejos que Sepultura siguen enfadados con el mundo.

6. Viaje improvisado.Ida.

         Me despierto sudado, hace un sol de la hostia. Cuando me incorporo palpo el sofá con las manos, está empapado. Nando se parte la polla sentado en el sillón, jugando a la play:

-Que careto, y cómo roncas, mariconazo.

-Ya… ¿qué hora es?

-Las tres por lo menos.

-Joder…me voy a duchar.

-Eso, cabrón, que hueles a búfalo.

-Cómeme el miembro.

Me siento en el sofá, me fumo un cigarro con los ojos entrecerrados, me levanto y me pego una ducha. Salgo fresco y bastante más despierto. Nando ya no está jugando a la play, está en el balcón.

-¿Tú cuándo tienes vacaciones?

-Es viernes, he llegado de currar a las dos, tío, vuelvo al curro el martes. No vamos a tener todos un mes entero como tú.

-Bueno, di una ciudad.

-Los Angeles

-No jodas, de España

-Esto que es, Saber y Ganar?

-Sí, venga, dime una ciudad y nos vamos el finde.

-Que dices, yo no cobro hasta el martes.

-Da igual, ya me darás lo que gastes cuando puedas.

-Yo que sé, dime tú.

-¿Granada?, nunca he estado en Granada…bueno, cuando era nano, pero no me acuerdo.

-Vale, yo tampoco he estado.

-Pues hala, nos piramos, metemos un cambio de ropa en una mochila y sobra.

-Pues venga.

Ponemos gasolina a la salida de Alicante, como he llevado el coche al taller la semana pasada doy por hecho que está como un toro. Son más o menos las 20, porque hemos estado en casa de los padres de Nando comiendo y viendo la tele para no salir con todo el calor. Estoy contento, va a anochecer en un par de horas, me gusta conducir de noche; podremos parar en un bar de carretera.

El viaje está muy bien, oímos The Doors bajito, viendo las estrellas, el coche va como la seda, no le piso mucho porque disfruto conduciendo, no tenemos prisa.

A mitad de camino paramos en un bar de camioneros, como en las películas; estas situaciones me ponen tonto, tiene que ser algo mental, me dan ganas de hacer el payaso, gritar de euforia.

Cuándo llevábamos una hora de camino hemos decidido ir a Madrid, porque Nando tiene una ex allí y yo tengo familia. En Granada no tenemos a nadie. Decidimos que iremos a una pensión por el centro.

Llegamos a Madrid, como es Agosto no hay muchos coches, los madrileños están en la costa pagando sueldos por apartamentos de mierda, comida recalentada y pasar horas en atascos y playas infestadas. Encontramos aparcamiento en una callecita cerca de Antón Martín y una habitación libre en una pensión de la calle Magdalena 29. Nando llama a su ex, que ya estaba durmiendo, quedan en vernos mañana a la 13 en el Dunkin Donuts de Callao. Me flipan los Donuts del Dunkin, aunque últimamente no están tan buenos, supongo que habrán cambiado de dueños. Creo que me flipan  tanto porque me recuerdan a Twin Peaks, donde el agente Cooper era un bon vivant que comía Donuts, café delicioso y pasteles de arándanos, manzana o queso.

Nos dormimos hablando de tonterías, con el balconcillo abierto y el sonido de una tía gritando de placer en el edificio. En la calle los gatos también fornican y maúllan violentamente.

Me despierto como si hubiera dormido un día entero, aunque habrán sido unas 6 horas. Nando sigue durmiendo, no ronca, me cago en la puta, no podré echárselo en cara, como aún es pronto me  pongo las bermudas, una camiseta limpia y las chanclas, le dejo una nota en la mesita de noche y bajo a tomarme un café. Haciendo estas cosas me siento mayor, recuerdo cuando era pequeño y tenía que ir siempre acompañado a los sitios, e ir al cine era como viajar a China. Ahora yo elijo cuándo me levanto (claro, mientras no trabajo), y puedo pasear por el centro  de Madrid solo, con dinero en el bolsillo, y puedo mirar condescendientemente a  los chavales que juegan por ahí. Soy como un niño con zapatos nuevos, como se dice, aunque nunca lo he entendido.

Me tomo un café en la plaza de Santa Ana, carísimo y un ambiente demasiado pijo, con un piano de cola y un busto de Valle-Inclán. Pero bueno, pienso que Valle-Inclán ha estado tomando café allí, puede que en mi misa silla; me siento bien. Me llama Nando al móvil, quedamos en Jacinto Benavente, al lado de la estatua del barrendero. Cuando llega Nando le saludo enculando a la estatua, que parece torcer el gesto.

Vamos a Madrid Rock a hacer tiempo, me compro el último de Prodigy, con un cangrejo atacando en la portada. Hay mucha gente, aunque la mayoría se dedica a curiosear. Nos hacemos fotos con algunas guiris buenorras que se ríen mucho, aprovecho para cogerle el culo a una mientras posamos, ni se inmuta. Nos dicen que son suecas; tomo nota, tengo que ir a Suecia.

Llegamos al Dunkin y no ha venido la ex de Nando, así que nos inflamos a donuts con verdadera gula…creo que disfrutamos tanto porque estamos pecando, aunque el sabor de los donuts ayuda bastante. No llevo calzoncillos debajo de las bermudas, me molestan, así que mientras como abro las piernas par que el aire condicionado me acaricie los huevos, es un gustazo.

Llega la ex de Nando, una rubia de pelo rizado, bajita, con buen cuerpo y labios como siliconados, aunque Nando dice que siempre los has tenido así. Es superpija, como de chiste, hasta habla con ese gangoseo pijo tan cargante; hasta levanta una pierna cuando nos da dos besos, como en las postales esas de niño y niña cabezones con corazoncitos. Cuando vamos andando por la Gran Vía la rubita se pone a hablar por el móvil; aprovecho y le digo a Nando que es tan pija que molaría hacerle un sándwich tirándole del pelo y lamiéndole la jeta, como Rocco. Nando se ríe escandalosamente, pero no dice nada. Tiene cartucheras, así que me pido debajo en el sándwich, si es que llegara.

La rubita ha hablado con una amiga suya y han quedado en que vayamos a comer a su casa, que sus papis están en Torrevieja, dónde si no. Nos asamos en metro y llegamos a la casa, que es como tres veces la nuestra, la amiga es igual de pija que la rubia pero mucho mas fea, así que decido hacerme el tímido y no hablo en toda la tarde. Me dedico a leerme "La conjura de los necios", que está en la estantería del salón; ya me lo he leído, pero prefiero releerlo que hablar de vacaciones en hotelazos, ropa o chicos monos. Siempre he pensado que Jack Black sería un protagonista perfecto si algún día se hace una película sobre esta novela.

La rubita pide comida china, pagan ellas, y nosotros tan contentos. Comemos y las pijas ponen sus cortos universitarios, porque estudian cine o algo relacionado; son una mierda, pero decimos que están muy bien; en todos la rubita tiene cara de viciosa, me imagino que si se lo propusiera podría hacer carrera en el mundo del gonzo, no la de estrella del gonzo, pero sería la típica rubita enana que se mete trancazos de negro y sonríe a la cámara. Son como las gregarias del porno, las que cansan las pollas antes de que la jefa de filas se las trague.

Salimos por Huertas, la amiga fea encuentra un grupo de amigas y se va con ellas; acabamos Nando, la rubita y yo en un local oscuro y psicodélico, en la parte de arriba pasan Tommy, de los Who, en tres televisiones a la vez. Me quedo pillado un rato viéndolo y luego digo que me voy a la pensión.

Me duermo escuchando como follan los gatos, me da envidia.

To be continued

Capítulos 3 y 4:Follar por teléfono y mal de amores

Publicado en Mis memorias:Keyser´s years el 22 de Julio, 2005, 0:14 por Tankian

3. El negocio caliente.

Apunto los minutos que hablo al día en una libreta llena de dibujos estrambóticos de personas tiroteadas, tentáculos que se abren paso a través de las cuencas de ojos, mientras los dibujo imagino el sonido de los globos oculares al ser expulsados, un flop como de un corcho al abrir un champagne. También hay muchos dibujos de tías buenas comiendo pollas, o simplemente sonriendo en bikini. Es lo que tiene el aburrimiento, modela psicópatas.

Llevo más de dos semanas en este curro y por los minutos hablados me da que este mes no me llevo más de mil duros. Una mierda, lo mires por donde lo mires, sí que cuando cobre me piro a seguir chateando en la universidad.

Trabajando aquí me he dado cuenta de que tenía una imagen equivocada de la gente que llama por teléfono para hacerse pajas. Siempre he pensado que solamente llamaban chavales cuando sus padres estaban currando, viejos viudos o con mujeres llenas de varices y que gritan en vez de hablar, borrachos y, obviamente, curas.

Pues no, toda esa fauna que imaginaba llama (me llamó un par de veces un cura, Don Ricardo, que me contaba que se hizo cura porque tuvo un accidente de coche siendo joven y prometió que se metía a cura si salía de esa; lo hizo porque pensaba que iba a palmarla, pero sorpresas te da la vida, un jeviorro menos en el limbo y un cura por interés más en la tierra), pero también mucha más gente: ejecutivos estresados, marujas insatisfechas, niñas y niños ( luego, si me acuerdo, contaré lo de la niña que llamaba todos los días), presentadores de TV,…y, sobre todo, gente sola.

Creo que hay pocas cosas más dolorosas que la soledad no buscada, está en mi trinidad del miedo: pensar que alguien querido ha muerto (principalmente torturado y asesinado; más aún si le matan delante de mí y no puedo hacer nada), encontrarme a mi pareja follando con otro, (sobre todo si el otro es conocido y me da asco,  y más aún si ya sospechaba algo y mi pareja me ha mentido) y la tercera y no menos importante es esta, la soledad impuesta, principalmente porque me gusta a menudo estar solo, aislado, lo necesito; por eso mismo cuando quiero compañía y movimiento me desespero si no lo encuentro, me siento no querido, que la gente me huye.

Si me duele la soledad de vez en cuando, no creo que soportara la soledad continuada, crónica,…por eso entiendo a la gente sola que se deja el sueldo llamando para hablar conmigo o con quien le toque, y normalmente no hablan de sexo, me cuentan lo solos que están, sus problemas…y eso me afecta mucho, las compañeras me dicen que es un trabajo, que cuando me voy a casa no piense en eso, que es lo que hay. Y eso es lo que jode, que es lo que hay, que debería haber alguna legislación para solucionarlo, que se necesita una reforma constitucional que incluya un artículo que diga "Todo individuo tiene el derecho a disfrutar de compañía y aprecio y el Estado la obligación de proporcionar lo necesario para hacer posible ese derecho" más o menos.

Por esto me revienta engañar a esta gente, y que las únicas iniciativas que existen para que los solitarios busquen compañía sean fraudes.

Soy poco humanista, estoy convencido de que el hombre es malo por naturaleza. Y no me extraña, por cada día es más difícil ser bueno, tal como está el panorama.

Se ha ido la buenorra que se metía consoladores por webcam, se ha despedido a lo grande, arañándole la cara a la jefa y estampándole contra la pared. Yo no estaba cuando ha pasado pero en un curro lleno de marujas eso no importa demasiado. Parece que la buenorra cobraba a la semana, la primera semana había cobrado lo que ella hubiera hablado con la jefa, pero la segunda semana no; mosqueo; ¿qué dice la jefa? Que le ha descontado lo que ha estado usando Internet en otras páginas que no fueran la suya propia. Es decir, la buenorra tenía que estar sentada al borde de la cama mirando el Chat para ver quién se conectaba, y según le pidieran se alejaba del teclado para que en la webcam entrara ella misma aplastándose las tetas, metiéndose consoladores por el coño y por el culo, chupándose los dedos…de puta madre, vamos, lo que busca cualquier chica, darse caña delante de una cámara para que los salidorros del mundo se hagan paja unidos. Y claro, cuando no hay nadie en el Chat no puede entretenerse mirando cosas en el ordenador, tiene que estar como un pasmarote mirando a la webcam, imaginando que es su amor, su hombre. En fin, el pan nuestro de cada día.

Como comentaba unos párrafos más arriba, hasta ayer mi compañero gay hablaba todos los días con una chica muy rara; según el, ella siempre le hablaba de chorradas y se reía mucho, él intentaba llevarla al rollo sexual, pero nada, misión imposible. Yo, que me pensaba muy macho, le dije que la próxima de la loca me la pasaran a mí, que se le iban a quedar los dedos sin huellas. Pues ayer me pasaron la llamada, y loca estaba la chica, fijo, pero era una niña:

-Hola, que tal.

-Hola guapo (risita aguda)

-¿Qué haces?, ¿estás sola?

-Sí, mi MADRE está en casa de una vecina, así que si cuelgo…

-¿Todavía vives con tu madre?, qué cara.

-Hombre (risitas), no voy a trabajar (risas)

-¿Qué años tienes?

-ONCE, ¿y tú?

-…

Y colgué:

-Joder machote, que estaba loca, ¿eh?

-¿Qué te ha dicho?, muy cachonda no la has puesto, que has estado un momentín

-Tiene once años

-¿Qué?...vaya

-Eso digo yo, vaya toalla

Se lo decimos a la jefa y llama al teléfono de la niña, se pone su madre y se pone a llorar y la niña llora de fondo; el mes anterior habían pagado 80 talegazos de teléfono.

La realidad siempre supera a la ficción.

4. Chica nueva en la oficina. No dejo el trabajo.

Hoy hay una reunión de todos los trabajadores, la jefa, la brasileña y el amante de la jefa, un policía casado que le paga el negocio. Hay una chica nueva que ha hecho la entrevista esta mañana; tiene más o menos mi edad, está muy buena y tiene cara de viciosa. Se presenta como Tania, que es el nombre que usará en el teléfono. En la reunión nos dicen las reglas que tenemos que seguir; paso de reglas, cobro una mierda. Tania (la llamaré así en el diario, aunque su nombre real es otro) se va la primera de la reunión.

Al día siguiente miro los horarios, Tania trabaja mañana por la mañana; le digo a la brasileña que me la pienso tirar antes de que acabe la semana. Soy un semental, ya se me notan menos las abdominales, pero bueno, todo está controlado. La brasileña me saluda con picos, va de conquistadora. Antes me follo a mi perro.

Hoy se me ha jodido la vespino, así que voy a currar en bici, para ir manteniendo un poco la línea. Bueno, realmente hoy tengo día libre, pero me paso en plan me aburro, vengo a saludar. Claro, sé que Tania empieza a trabajar hoy.

Me abre la brasileña, que está en la centralita, me siento con ella  fumando en plan interesante, como si ese piso fuera mi dominio, mi hábitat natural. No pregunto quién está trabajando en los teléfonos. Tengo suerte, al cabo de u cuarto de hora aparece Tania, me sonríe y dice que no sabe que hacer, que un tío le ha dicho que quiere un trío, que si le cuelga o que. El gay trabaja esta noche, así que no está; la brasileña le dice que intente engatusarle lo que pueda, que se invente algo…y acudo al rescate:

-Si eso hago yo de novio tuyo y ya está

La brasileña dice que vale, que como yo vea.

Tania sonríe, está bastante buena.

Nos montamos un trío con el hombre, básicamente hablo yo, porque Tania está cortada. Mientras lo hacemos me pongo bruto pensando en que esto es un chollo, puedes estar diciéndole burradas  a una tía y encima quedar bien. Me pongo cachondísimo, sentados los dos juntos y ella mirándome mientras dice cosas como "sí, tiene el rabo grandísimo, se lo estoy lamiendo, no me atrevo a metérmelo en la BOQUITA" (me pone un huevo eso de una tía diciendo diminutivos en rollo sexual, supongo que me hace sentir más poderoso y trasgresor).

-Gracias, no se cómo puedes meterte tan bien en el papel. Yo no puedo.

-Va, me lo ha pasado bien follando contigo, un placer.

Se ríe, yo más. Me ve como una máquina sexual, esto va bien.

Han pasado dos días y las compañeras y la jefa siempre bromean sobre Tania y yo, porque somos de la misma edad y  hablamos mucho. Eso me viene de puta madre. La llevo a casa en la moto, que ya está arreglada, y le cojo las manos mientras le hablo, en plan chico sensible. Se deja hacer. Cuando llego a casa le mando un sms diciéndole si quiere salir mañana por la noche. Me contesta que vale, pero que le diga qué vamos a hacer. Le digo algo sobre ver amanecer juntos en la playa. Odio la playa, me mola su culo.

Hemos quedado a las 23, son las 0:15; no sé por qué sigo esperando, por algo será. Aparece Tania borracha perdida, me abraza sin decir nada, le pregunto si ha bebido, dice que un poco. Mentirosa. Me coge la mano y paseamos, la pongo contra una pared y le meto la lengua hasta el estómago, con la punta chapoteo en el charco de ron que la marea; no pierdo tiempo y le agarro el culo, que es básicamente lo que me atrae de ella. Me empuja, se da la vuelta y vomita contra la pared con fuerza, en vez de sujetarle la frente me quedo mirándole el culo.

Vamos a un bareto a que beba agua, se toma un caramelo de menta y seguimos besándonos. En el puerto nos sentamos y me pongo en plan íntimo y enamorado, me dice que podríamos intentarlo,  le digo que vale. Volvemos andando a casa, me dice que quiere dormir conmigo, que sus padres están en casa, pero en el chalet de mis padres tengo una casita separada de la principal en la que podemos estar. Cambia de opinión varias veces en el camino, supongo que es la borrachera. Al final cada uno duerme en su casa.

Al tercer día de estar saliendo es domingo, nos vamos a pasar la noche a una pensión chunga, como yo no tengo un pavo y ella recibe dinero de sus papis ella lo paga todo el tiempo que dura la relación. En la pensión consigo que me haga una mamada, aunque no quiere que me corra en su boca. La come como el culo,  como tiene  la cabeza de espaldas a mí no sé cuándo me la está chupando y cuándo no. Me dice que ha intentado follar varias veces pero que cree que tiene algún problema en la vagina y no pueden penetrarla. Le digo que eso es que ha estado con niñatos, que vamos a probar. Me pongo de rodillas en la cama y le hago un dedo mientras me la lame, se moja. Me pongo el condón y nada, no se le abre. Empujo y empujo y parece como si tuviera el coño de hueso. Me dice que un poco si le ha entrado, que es que la tengo muy gorda, que la próxima vez entrará un poco más. Lo de que tengo la polla muy grande me lo han dicho muchas tías, y supongo que algo de razón tendrán, pero últimamente (2004-205) creo que se nota menos, porque estoy más gordo y da la sensación de que es más pequeña, pero bueno, no me quejo, y mi novia tampoco, al menos eso dice.

Al fin ha dejado que me corra en su boca, me pide perdón porque se le cae algo de semen de la boca, por la falta de costumbre. La verdad es que me está empezando a cansar. No me interesa una tía buena si no se la puedo meter. Incluso al ver que su coño sigue sellado me dice que podemos probar por el culo, la enculo un par de veces pero se queda siempre tiesa, como un palo.

Conozco a mucha gente de la noche y muchos conocen a Tania, bastante; es decir, es una guarra que se enrolla con varios tíos cada noche. Ella me lo reconoce, incluso sigue haciéndolo estando conmigo. Me siento raro, por un lado la quiero mandar a la mierda porque me pone los cuernos, está loca, no sabe mamarla y no me la puedo follar; por otro lado me siento mal porque me pone los cuernos siendo mi novia, y sobre todo porque veo que me sobran kilos y si la dejo puede que no vuelva a encontrar a otra chica que quiera estar conmigo.

He pasado casi dos meses malísimos, encoñado de una hija de la gran puta (Tania, espero que algún día te tropieces con este diario y recuerdes lo despreciable que eres). Al final me ha dejado ella porque me ve encoñado. Incluso lloro y me pongo el "Pedrá" de Extremoduro porque lo oíamos juntos. Como en las películas, me doy asco a mí mismo, lo estoy pasando mal por una zorrilla de mierda.

Mi amigo Nando me saca del pozo a hostias, me obliga a ir de acampada y me viene perfecto, porque me dedico a reírme, comer y dormir. Tania sigue siendo una puta, eso no se cambia, pero ya no tiene que ver conmigo.

En la foto se ve claro que la barriguita empieza a crecer y que tengo careto de sobao. Es mi cuerpo y mi alma en directo, un espectáculo asqueroso.

Encuentro trabajo como comercial en una editorial; es mi gran golpe de timón con mi vida, no quiero estar sentado viendo pasar los días. Sigo sin escribir, salvo esporádicos arranques. Pido un crédito de 300.000 para comprarme un coche para el curro, el coche me cuesta 90.000, un ibiza negro de 4ªmano. Con el resto alquilo un piso con Nando, al fin libre, me jode por mi hermana, que se va a quedar solo en esa casa; también por mi madre, que simplemente mira por su futuro y que, coño, me trajo al mundo, y es algo que muchos olvidamos demasiado a menudo.

Pagamos 40.000 al mes por el piso: 3 habitaciones, dos cuartos de baño completos, balconazo, un pedazo de salón, plaza de aparcamiento para mí, porque Nando no tiene coche; piscina, pista de tenis, pista de futbito…por 40000. (Ofrece 240 € en 2005 en Madrid y no te dan ni una caja de cartón; y solo han pasado 5 años)

La urbanización donde vivimos es territorio comanche, la policía no pasa salvo catástrofe. La semana anterior de entrar a vivir habían apuñalado a un hombre. Pero bueno, lo principal es que se vende mucha droga en la urbanización, y eso está muy lejos de importarme, al contrario, me ahorra el ir a buscar maría por ahí.

Me va bien en el trabajo, me gusta conducir y los libros, y todos los días  vamos un grupo de compis en coche (cada uno en el suyo) a pueblos a vender libros. Me gusta esta rutina, viajar en coche oyendo música, comer todos juntos de menú y a las 17 a casita a meterme en la piscina.

Nando y yo nos dedicamos a ver películas, hacernos spaguettis, tirar huevos al coche del presidente de la escalera desde el balcón (es un séptimo, y el presidente de la escalera es Testigo de Jehová, así que creo que bastante buenos somos tirando sólo huevos) y a bajar a tirar la basura en calzoncillos.

Paréntesis: La religión es el opio del pueblo

Testigos de Jehová, Opus Dei, Legionarios de Cristo, Iglesia Católica…sectas retrógradas, enfermas y peligrosas.

La más peligrosa, por su tamaño y poder acumulado a través de los siglos, es la Iglesia Católica, con cuartel general en el Vaticano.

Me da pena que haya tantísima gente que siga los dictados de la Iglesia, y como buenos sectarios los siguen ciegamente, y reaccionan violentamente si son cuestionados.

La Iglesia tiene dos bases principales para enriquecerse y reclutar a más sectarios: La Biblia y la Fe en Dios.

La Biblia es un buen libro, literariamente hablando, es un buen compendio de la condición humana…la envidia, la lujuria, la culpa, la venganza…y punto. Pero hay miles de libros mejores y no han servido como libro de estilo para millones de personas. Lo que cuenta es más de lo mismo, Dios es Alá, Buda o Ra; Cristo es Mahoma u Osiris...se repiten los hechos, las palabras…nada nuevo en el horizonte. Pero se ha sabido explotar a base de la historia, básicamente valiéndose del analfabetismo en el que vivía el vulgo, condenados a creerse lo que se les dijera. Y pobre del que no creyera, porque se lo cargaban. Muchas sectas han sido declaradas ilegales y perseguidas porque alguno/s de sus componentes se ha suicidado o ha sido sacrificado; Muchas gente ha muerto en nombre de la Iglesia (véase las Cruzadas contra los moros infieles, las matanzas de Indios reticentes a la evangelización…) y, por si cabía dudas, la Iglesia en primera persona se dedicó durante 5 siglos a torturar y asesinar a los herejes. Negó ayuda a los judíos cuando eran masacrados en el Holocausto (claro, perdón, en 2004 pidieron perdón por ello; total, solo fueron 6 milloncejos de judíos, judíos como Jesús). Asesinó a sabios y científicos que demostraban la falsedad de sus premisas ("Pero se mueve", declaró Galileo antes de encontrarse con la muerte)…todo eso y mucho más…y ahí siguen, siendo legales, subvencionados por gobiernos y por personas que van a misa a dejar dinero en los cepillos, cuando seguramente muchas de esas personas tuvieron antepasados desmembrados en algún sótano de la Inquisición. Muchos dirán que eso ha pasado hace muchos años, siglos…sí, pero de eso se ha legado  a aquello, nosotros somos el fruto de lo que había antes de nosotros. Además, hoy día en África mueren miles de personas al día víctimas del SIDA porque la Iglesia condena el preservativo, eso sí, las monjas que trabajan en África (dignas de mi admiración) si pueden usarlos para no quedar embarazadas. Hoy en día la iglesia protege a los curas que abusan de niños y ancianas. Hoy en día siguen teniendo poder y viviendo sobre una gran mentira.

La Fe en Dios es un insulto, una excusa, un hombre del saco para mucha gente; como no hagan caso a lo que les dicen van a ir al infierno. Hay que ir a misa, hay que ser humilde y ayudar a los pobres (esto suele decirlo el Papa vestido con una túnica de Arman, montado en un Mercedes y rodead de cuadros valorados en billones de euros), no practicar sexo fuera del matrimonio, ayudar  a los homosexuales a ser curados de su horrible deformidad del alma…me dan asco, hipócritas, embusteros. Estamos en el siglo XXI, hay hambre, guerras, desigualdad, cada día más violencia…coño, luchad contra eso, que es lo que de verdad importa.

Creo en la Fe en uno mismo, porque es el motor que te lleva; hay que vivir a gusto con uno mismo, o al menos intentarlo con todas tus fuerzas. No dejarlo todo dependiendo de un ente que te mira desde el cielo y que ya sabrá lo que te conviene, que te toca la lotería, gracias a Dios, que tu novia se mata a los 13 años, dale gracias a Dios por acogerla en su seno…gracias Dios por tener el mundo hecho una mierda y, por si Nietzsche no tenía razón cuando lo dijo, muérete.

Fin del paréntesis.

El mes de agosto cierra la editorial, así que tenemos vacaciones; como el contrato es por obra y servicio firmamos el fin del contrato por final de temporada y volveremos el 1 de septiembre. Estamos en verano del 2000, soy independiente, estoy bien económicamente, tengo coche y un mes para hacer lo que me apetezca. Todo pinta bien.

To be continued

gracias gracias, esto se anima

Publicado en General el 21 de Julio, 2005, 13:42 por Tankian

Parece que la cosa se va moviendo, ya vais comentando cosillas y visitando mas la página. En 8 dias de vida que tiene el blog lleva 301 visitas,no se si esta mal o bien, pero a mi me parece un mar de gente que podría estar haciendo un millón de cosas más interesantes que leer mis cosas.

Gracias.

12 visitillas para los dos primeros capítulos

Publicado en Mis memorias:Keyser´s years el 20 de Julio, 2005, 16:13 por Tankian
Esta mañana he colgado los dos primeros capítulo de las memorias y tengo 12 visitas que, como no, no han comentado ni el dia que hace. Pero bueno, al menos lo han visto, así que gracias al menos por eso.

Capítulos 1 y 2:huida y fracaso

Publicado en Mis memorias:Keyser´s years el 20 de Julio, 2005, 11:32 por Tankian

1.Huyendo por el aeropuerto.No sé inglés.

Me voy a Inglaterra huyendo de Alicante, de mis padres, de mis amigos…realmente huyo de todo.

En la cafetería esta mi tía, Marc ( el colega que huye conmigo, no sé de que huye) y sus padres, que me odian porque piensan que he pervertido a su niño y se lo he robado. Mis padres no han venido a despedirme, y me alegro; si un preso se fuga de la cárcel los guardias y el alcaide no le despiden desde las torres de vigilancia.

Son casi la 1 de la mañana de un día a principios de 1999, y esta misma tarde he quedado con una amiga que va hippie simplemente para follármela, pero cuando estábamos tomando un café en un bar antes de ir a su casa me ha dado asco como olía, así que le he dicho que tenía que acabar de hacer el equipaje y le he dejado en el bar, no he pagado porque no tengo dinero para lujos.

En el aeropuerto no hay nadie, es un aeropuerto fantasma. Yo me siento como un fantasma  miro a los que están sentados conmigo como si fueran seres vivos que están grabando una psicofonía para ver si les hablo; se van  encontrar con una cinta en blanco.

Marc y yo nos metemos en el avión, que está lleno de ingleses, hasta las azafatas, todas con pinta de putas, son inglesas. Mal empezamos, no tengo ni idea de inglés, así que ya empiezo el viaje mosqueado. Creo que le dije a Marc que se viniera conmigo porque estudia inglés en la escuela de idiomas y se defiende bastante bien. Es un tío raro al que conocí porque es amigo de un vecino mío más raro todavía...

Llegamos a Gatwick emocionados, porque somos dos tíos de 21 años que se han pirado al extranjero a currar y eso pues acojona, más a mí, que no entiendo lo que dice la gente, pienso que realmente se están cagando en mis muertos y diciendo que soy un españolito subnormal.

Mientras pasan las 4 horas que faltan para pillar el bus que nos llevará hasta Cambridge buscamos el rincón de mierda en el que se puede fumar, fumamos todos codo con codo, con cara de arrepentimiento…somos como un circo. Marc compra unos chicles contra el mareo para el bus.

En el viaje hacia Cambridge flipamos con el paisaje, todo plano y verde, como venimos de Alicante, que es un desierto, eso nos parece una película. En el autocar solo vamos Marc y yo, el conductor y un grupo de militares que se duermen  a la media hora de haber arrancado. Nosotros también nos dormimos hasta que llegamos a Cambridge.

Se suponía que teníamos que bajarnos en la parada que hay en la entrada de la ciudad, pero no nos enteramos y bajamos en la última parada, en la otra punta. Andamos un huevo hasta la entrada de Cambridge y entramos en un pub que se llama "Early Derby Pub" que es la polla, igual que en las películas, todo con borrachines ingleses, con un jukebox que tiene casi toda la discografía de Queen,…todo muy british.

En el pub preguntamos por Tom, el que será nuestro jefe. Tom es un menda de Brooklyn que se mudó a Cambridge con la zorra de su mujer y su perra Holly para administrar una casa de campo que acoge a chavales extranjeros que buscan curro. El curro lo da una empresa de servicios agrícolas y que contrata mayormente a jóvenes extranjeros, como se hace aquí en España, pero por lo legal.

Tom no llegará hasta dentro de 4 días, el dueño del pub nos dice que busquemos algún albergue y volvamos cuando venga Tom, que nos llamará. Así que los 4 duros que teníamos nos los gastamos en un albergue en el que compartimos habitación con unos vietnamitas que fuman muchos porros, como todo el mundo allí. Inglaterra es el paraíso de los porros, de los tatuajes, los piercing y las guarras.

Pasamos los 4 días pensando que nos han timado, que no tenemos dinero para volver a España y que tendremos que robar, y nos da igual, porque allí no nos conoce nadie.

Al fin llega Tom, tiene pinta de buen tío, y su perra Holly es una pastor alemán guapísima que siempre que va en coche tiene la cabeza fuera de la ventanilla, un día  va a pasar un camión y se la va a arrancar.

Pasé unos 4 meses en la casa de Lakenheat, así se llamaba el pueblo, a 40 minutos de Cambridge más o menos. El pueblo acojonaba, era en plan Stephen King, todo casitas perfectas con jardincito, la gente muy sonriente, pero rara, con una iglesia que tenia el jardín lleno de tumbas sucias, casi todas del siglo XVII.

La casa se llamaba Eriswell, y estaba muy cerca de una base aérea norteamericana, así que cada 2 por 3 pasaban los reactores rozando el tejado. Era una casa gigante, en cada habitación había de 6 a 8 literas, salvo una que era de un australiano que pasaba 10 meses al año allí y tenía habitación propia.

En esos 4 meses curré mucho, pero a gusto, perdí 23 kilos y me hinche a fumar hierba, tanta que acabé loco, de verdad, y  no sé si me he recuperado aún. Follé bastante con las empleadas de una fábrica donde currábamos algunos días, follábamos entre mallas llenas de patatas y cebollas, hasta cogí una infección en los ojos que no pude ver durante una semana. Me quise follar a una chica de Cartagena que se llamaba Gema y que decía que me parecía a Javier Bardem (no sé si era verdad, porque  no he vuelto a estar en esa forma y el parecido que pudiera tener con Bardem se fue con mis abdominales); pero la tal Gema esa era muy fina y me quedé con las ganas.

Como estuve siete días sin currar por la infección me dijo que me pirara, así que me despedí de la peña (también de Marc, que dijo que se quedaba), le rajé las ruedas al todoterreno de Tom, robé todo el tabaco que pude y un gorro ruso auténtico de un modelo surafricano llamado Ruan, al que luego he visto en anuncios de Tomy Hilfiger.

En Cambridge estuve currando en una empresa de agricultura durante 5 días quitando malas hierbas en campos de trigo. Al 5º día cobré, compre un billete de ida a Madrid para el día siguiente  y me fui de la casa donde vivía con los demás trabajadores de madrugada, porque tenía contrato con la empresa para unos 2 meses mínimo y no les había dicho nada. Eso me emparanoiaba, robé un carrito de un supermercado que todavía estaba cerrado (eran las 5 de la madrugada del 18 de Junio de 1999). Metí en el carrito mi equipaje y corrí como un loco hasta el autobús que iba al aeropuerto de Heathrow; estaba convencido de que aparecería la policía y me iban a detener por escaparme de la empresa (me condenarían por incumplimiento de contrato) o, peor aún, por robo y daño a propiedad ajena en la casa de Lakenheat. Pase mucho miedo, ahora me río al recordarla, pero coño, había visto "En el nombre del padre" y me veía en un sótano enculado y hostiado por policías ingleses.

Volví a Madrid muy delgado y mal de la cabeza. Pero sabía inglés, en 4 meses podía mantener una conversación con un inglés sin problemas, me cago en las academias.

2. Me pagan por empalmarme.

Me doy asco, estoy bueno y follo bastante, pero dejé Derecho antes de irme a Inglaterra y ya no quiero seguirlo, me quedan 2 asignaturas para el diplomado, pero ya no quiero estudiar. Me he pasado la vida estudiando, sacando sobresalientes y siendo amigo de mis profesores, pero eso ya no me llama. Pero no sé lo que me llama, no sé qué quiero hacer y cada día que pasa desde que volví de Cambridge es peor…soy un fracasado de 22 años, una mierda de tío. Cuando la gente me pregunta qué estoy haciendo le digo que escribir, porque todos los que me conocen saben que soy Keyser el que escribe, no el escritor, el que escribe. Llevo años diciendo que quiero ser escritor, pero no escribo nada, sólo relatos, tengo una idea y solo puedo estirarla como mucho 10 folios. He ganado premios de relato en Alicante, todos en los que me he presentado, pero es que el nivel no es muy alto. Pero quiero publicar una novela, no un libro de relatos; tengo que escribir una novela.

Mi padre ya me odiaba antes, pero ahora que sabe que no voy a seguir estudiando me tiene un asco material. Sé que le gustaría matarme a hostias, pero él sabe que si me vuelve a tocar le arranco la cabeza. Por eso no me ha matado. No es por mi madre, que está de su parte porque dice que cuando me vaya de casa ella se quedará con él y no le conviene llevarse mal. La entiendo, así que se lo digo siempre y paso de ellos.

Descubrí  Internet en 1995, cuando estaba a punto de salir del instituto; en la biblioteca de filología de la Universidad tienen unos ordenadores conectados las 24 horas y todas las madrugadas nos juntábamos los mismos para bajarnos fotos porno en disquetes y chatear por el irc. Ahora, 4 años después, domino bastante el tema y sólo voy a la universidad para conectarme todo el día, veo en las mesas a mis ex compañeros de carrera estudiando y mirándome como el fracasado y vago que soy. Me dan ganas de llorar pero hago como que no me importa. Dedico los días a huir de mis padres, a leer y a chatear por Internet. También monto un fanzine que se llama Plan B con algunos colegas de la universidad, escribo sobre el cine porno y relatos, uno de ellos,  llamado "el escondite" me lo radian en  2002 en un programa de Onda Cero que se llama "La rosa de los vientos", presentado por Juan Antonio Cebrián, y que es una maravilla.

pulsa aqui para descargar la dramatización de mi relato en "La rosa de los vientos"

En el Chat conozco a muchas tías, una de ellas se llama Sonia, nos conocemos al cabo de unos días en persona y está bastante buena, pero es muy guarra. Quedamos casi todos los días, vive con su madre y está buscando curro, encuentra en un periódico un anuncio para currar en una línea erótica, me dice que si me apunto ella también, que le da cosa currar sola en algo así.

El curro es en un piso de San Vicente del Raspeig, un pueblo pegado a Alicante. La jefa es una ex puta de lujo que tiene un culo feo y gordo, y su ayudante una brasileña con pinta de yonki. Aún no han puesto ni los teléfonos, todo huele a ilegal y a timo, pero Sonia esta buena, voy a currar rodeado de tías que gimen y no tengo otra cosa que hacer con mi vida.

Aceptamos el curro, al día siguiente voy al piso y Sonia no viene, me llama al móvil:

-Oye, es que al final he pensado que no voy a ir, que no puedo trabajar de noche, que luego cómo voy a  volver a casa…

-Pues joder, te llevo en la moto, yo dije que sí porque tú aceptaste, no me jodas.

-Ya, pero es que mi madre no quiere, y no quiero estar peor con ella

-Eres la polla tía, me dices que si no curro yo aquí tú no lo haces, digo que si por ti y ahora dices que no…paso

-¿Pasas de qué?

-De ti, no tienes palabra.

Cuelgo.

Borro su móvil de la memoria del móvil y de la mía.

Vanesa, la jefa, (será su nombre de puta, tiene toda la pinta) dice que curraré de lunes a sábado de 0 a 8, que el contrato es mercantil, no tengo sueldo fijo, cobraré lo que hable. Así que me conviene hablar muchísimo, que es muy fácil, que ella ha estado en otras líneas como esta y la gente se forra. Al principio costará un poco, pero cuando se van haciendo clientes fijos te aseguras dinero todos los días. Otro chico que va a currar en la línea es homosexual, él se ocupará de los tíos, y yo de las tías que llamen (dice que no crea, que llaman más de las que me pienso); pero los días que el chico no esté o esté hablando yo tendré que hablar con los gays. Me da igual, no tengo prejuicios, de verdad, no como la gente que va de liberal y luego son unos reprimidos de mierda.

Por las noches somos 3 tías en los teléfonos, todas tipo maruja, una buenorra en un cuartito para sexo por webcam, el gay y yo.

Los primeros días no me pasan ni una llamada (la que pasa las llamadas es la jefa o su amiga brasileña), así que leo o me paso por el cuartito de la webcam para hablar con la buenorra, me hago el superacostumbrado al negocio del sexo con ella para que coja confianza y hable conmigo en pelotas; es más, a veces me siento a fumar en un rincón mientras se pone a cuatro patas para que los tíos se la machaquen mirándola, en ocasiones le paso el consolador para que lo chupe y se lo meta en el coño. Seguramente muchos tíos en sus casas se hacen pajas mirando a la tía abierta de patas y de repente ven un brazo de tío que le da un consolador rojo y pensarán "qué suerte tienen algunos, yo aquí solo pagando una pasta por ver a una tía masturbándose y ahí, con ella, hay un tío viéndola que luego seguro que se la folla, y cobrando". Yo lo pensaría, fijo. Ahora ya no, porque sí, yo la veo en directo, pero nunca me la tiré, ni una mísera mamadita…nunca surgió la cosa.

Al cabo de una semana ya tengo 3 clientes que me llaman como una hora por día, 2 chicas y un chico... La primera llamada que recibí esta semana fue una chica de puta madre, me dijo que imaginara que salía con ella de marcha y acabábamos en mi coche; follamos por teléfono, me dijo que le había encantado y que quería llamarme más veces, pero a mi móvil, que ese teléfono era muy caro. Le di un móvil falso que tenía apuntado para esas peticiones. Colgó y yo estaba arrepentido y empalmado.

Hoy me ha llamado un tío, preguntando por mí a la brasileña (en la línea me llamo Axel, por Axel Foley, el de Superdetective en Hollywood; aunque supongo que más que nada porque es nombre de puto).

-Hola Axel, que suerte que estás por aquí

Este me había llamado un par de veces en esta semana, y sólo hablábamos de cine, nada de sexo.

-Hola, que tal, pues sí, me aburría y aquí estoy, gastando teléfono del jefe (soy un segurata que llama desde el trabajo) hasta que me pille.

-Ja ja ja, que malo. Con lo que vale esto.

-Pues si, pero como no pago yo

-Pues yo si pago. Con lo que me cuesta encontrar a gente que sepa de cine, y para una que encuentro me sale carísima.

-Ya, gracias

-¿Por qué no me das tu teléfono?, así te ahorras problemas en el trabajo y yo me ahorro lo que vale este teléfono.

-Es que no te conozco, no me gusta dar el móvil a cualquiera

-¿Te parezco mala persona? Yo lo que creo es que tu trabajas en esta línea y me estás mintiendo. Dímelo y ya está, no quiero gastarme un dinero en alguien que no se fía de mí.

Es la tercera vez que me llama, y las dos anteriores había aguantado media hora, hasta que telefónica corta la llamada a los 800. Casi no recibo llamadas y no puedo perder a un cliente fijo a la primera de cambio. Decido darle el móvil falso, cuando me llame me inventaré algo sobre ese número, ya se me ocurriría algo.

-Bueno, pero espero no tener que arrepentirme

-Oye, que no soy un psicópata

-Ya, ya, perdona., apunta…650XXX114

-A ver, repito… ¿650XXX114?

-Exacto, llámame mañana, ahora no me viene bien, ¿vale?

-Mira guapo, te aplaudo de verdad

-¿Cómo?

-El lunes te llamó una chica de Cáceres y follasteis por teléfono, ¿a que sí?

Se me ha arrugado el  escroto, he caído.

-Sí, el lunes…esto… ¿la conoces?

-Claro que la conozco chico…era yo, y me diste el mismo número pero en vez de en 4 acababa en 2. Te he llamado a ese número y no existe. Y claro, este que me has dado lo mismo.

-No puede ser. Lo apuntarías mal, no lo repetiste cuando te lo di

-Bueno, está claro que no me vas a decir la verdad. Ahora ya sé que trabajas ahí, pero te felicito, y espero que tu jefe esté escuchando, porque eres una maquina en tu trabajo. Me lo has hecho pasar muy bien hablando de cine y poniéndome caliente. No sé que haces trabajando ahí.

-Soy escritor, y trabajo como vigilante en un polígono, de verdad.

-Vale cariño, te felicito otra vez. Suerte

Qué decir, me quedo escuchando el tono de línea quieto, como si me estuviera tomando el pulso y estuviera escuchando que me he muerto…PIIIIIIIIIII…¿qué hago en este curro?...PIIIIIIIIIII…si quiero ser escritor…PIIIIIIIIIII…de verdad creo que me he muerto, aún después de colgar el teléfono el pitido sigue recordándomelo.

Conclusión, tenía tres clientes fijos, 2 chicos y una chica; ahora tengo 2 clientes fijos, un chico? y una chica?.

To be continued

Estoy de parto

Publicado en Mis memorias:Keyser´s years el 19 de Julio, 2005, 18:46 por Tankian

Ya estoy dilatando, duele pero me emborracho recordando y todo se hace mas llevadero.

Esta noche, en el bus, romperé aguas y chapoteare en ellas para pringar a los hijos de puta que vayan viajando conmigo. Puede que escupa al conductor en los ojos y me dedique a conducir por las calles de Madrid atropellando a la gente y riéndome. Mientras llegue a mi trabajo no olvidaré jadear con las sienes para que mis ideas aguanten en mi cabeza y no se vomiten antes de tiempo.

Vomitaré a mi criatura en un ordenador, mi cabeza se abrirá como un coño enorme y soltará la mercancia. Pasaré de cortar el cordon umbilical que saldra de las cuencas de mis ojos, al menos hasta que tenga hambre, entonces me lo comeré, lo masticaré mientras escribo...espero que me repita.

    

Mañana, si no he muerto, empezaré a contar en este blog como han sido mis últimos 6 años; los últimos años de Keyser, ese soy yo.

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