Noviembre del 2005


Capítulo XXXVII

Publicado en Mis memorias:Keyser´s years el 30 de Noviembre, 2005, 23:57 por Tankian

XXXVII. Una chica con suerte

Al recordar la historia del anciano me ha venido a la cabeza un recuerdo casi borrado, no sé por qué ha salido a flote, así que  tampoco sé si es un recuerdo o una fantasía muy real.

Yo tenía 11 años, seguro, porque aquello pasó el mismo día de mi cumpleaños, en mitad del mismo, para ser concretos. Estábamos merendando algunos amigos en casa y mi madre no se había acordado de comprar nocilla para los sándwiches, que eran los reyes de los cumpleaños, no les dábamos tiempo ni a que se acartonaran los bordes. Me mandó corriendo al súper y bajé los escalones de cuatro en cuatro con Juanma, el único leal que se ofreció a acompañarme, los demás se quedaron zampando gusanitos y bebiendo coca cola con trozos de patatas fritas, que el homenajeado no estuviera les daba lo mismo.

Gané la carrera por los pelos, aunque estuve a puntito de dejarme los dientes en el último salto; Juanma  dijo resoplando que me había dejado porque era mi cumpleaños. Ja  ja. Claro.

Cruzamos la plaza corriendo como dos gilipollas, entramos en el súper y la cajera dijo “no arméis jaleo” sin levantar la vista de un libro. Nos comimos un bollycao, la mitad para cada uno, en el pasillo de los dulces y tiramos el envoltorio detrás de unas cajas de galletas de coco, cojimos dos botes de nocilla de marca la pava, pagamos y volvimos corriendo hacia la portería.

Me sorprende la vivísima sensación de realidad con la que recuerdo ese día, por eso vuelvo a dudar de mis recuerdos, cada vez más difusos o definidos cuando menos lo espero. Es como si alguien estuviera sintonizándome la cabeza, con la puta ruedecilla buscando la sintonía más fina, creo que así empieza la gente a volverse loca, las manos invisibles se aceleran y pasan de un canal a otro, pasando por la nieve, y uno ya no sabe si recuerda o inventa y acabas sin saber dónde ni cuándo estás.

Recuerdo el calor en las mejillas porque Juanma me iba a ganar, los botes de nocilla en la bolsa de plástico golpeándome en el muslo derecho. Entonces Juanma derrapó y miro  a la derecha, hacia arriba, yo vi la oportunidad y aceleré un poco pero me agarró del brazo:

-Mira, mira- y miré, y en el número  9 de la Pza. de la Mediterránea , en el piso Octavo, calculé que en la puerta  33, una mujer tenía medio cuerpo fuera de una ventana, limpiaba el exterior del cristal- qué guapo

-Joer, sí-lo flipábamos, nunca habíamos visto algo así, era como el circo, así que nos acercamos poco a poco, cruzamos la calle  y nos pusimos casi debajo de la ventana, apoyados en una furgoneta, con los botes de nocilla en el suelo.

La mujer estaba secando el cristal con papel o algo parecido y entonces abrió mucho los brazos y los agitó; Juanma y yo nos pusimos al otro lado de la furgoneta instintivamente, me temo que para no perder detalle.

Primero cayó el trozo de papel, se puso a dar vueltas en espiral y debía ir por la tercera planta cuando cayó la mujer; visto y no visto y un sonido como de bolsa de basura gigante. Me acuerdo de que el papel cayó en un brazo de la mujer, Juanma me miró y yo a él, a ver quién salía corriendo primero.

La mujer se levantó llorando, con el brazo encogido, en el suelo solamente había un charquito de sangre oscura, muy poca. Miró hacia arriba y luego nos miró a nosotros, estaba asustada, y lloraba acariciándose el brazo, miraba hacía arriba, al octavo piso, a la ventana abierta; le salían mocos y se puso a mecerse, como si estuviera bailando, y nosotros nos fuimos corriendo y cuando mi madre preguntaba dónde nos habíamos metido por el telefonillo miré y vi a la mujer desapareciendo por la esquina, camino a su portería.

En ese momento pensé en la cosa más tonta, pensé que no iba a poder entrar porque no tenía llaves, y es que no había contado con que se iba a caer por la ventana.

Ni Juanma ni yo dijimos nada a nadie, nunca, ni hablamos de ello a solas, y a la vista está que se nos olvidó con facilidad, y ahora, 16 años después, Juanma está casado y con un hijo y sigue en Alicante, y la mujer que cayó de un octavo y no se murió no sé dónde estará, pero apuesto a que no está limpiando el exterior de la ventana.

Capítulo XXXVI

Publicado en Mis memorias:Keyser´s years el 30 de Noviembre, 2005, 0:11 por Tankian

XXXVI. Y bajando de la cruz me habló

El otro día un borracho se metió en la rampa del garaje del edificio donde trabajo y se desmayó. Me avisó un trabajador que lo vio al salir con el coche, puse la cámara de seguridad y vi un bulto encogido contra la verja, llovía, por debajo del portón lenguas de agua se colaban en el parking.

Avisé al chaval de mantenimiento y se quedó en la recepción, mientras me ponía la cazadora la gente pasaba por delante de la verja, bajaban la cabeza, miraban el bulto y apretaban el paso. En un flash vi que el bulto saltaba contra la verja, y era una bestia negra y se encaramaba al cuello de una mujer y la garganta era rojo fosforito y aunque los monitores de seguridad no tienen sonido oía el PLAF al caer en un charco, la bestia apoyaba una garra en el suelo y se impulsaba sobre un niño que se protegía con una mochila azul, el niño salía disparado contra la parada del autobús y la bestia le chafaba la cabeza antes de que pudiera caer. Pero no, el bulto seguía siendo un borracho empapándose y la gente que pasaba apretaba el paso con las gargantas dentro del cuello.

Salí  con la cabeza agachada, corriendo, el agua estaba muy fría, llovía fuerte, noté que me entraba agua en los zapatos, chof chof, llegué al lado del hombre, que estaba en posición fetal y tosía, sonaba como el bingo que tenía mi tía y que yo usaba de pequeño, daba vueltas a la manivela y las bolas chocaban en el bombo de alambre RUUUM. Imaginé bolitas de madera en el esófago del hombre, girando y golpeándose unas a otras, aterrorizadas en la completa oscuridad.

-Amigo…amigo- me agache, el agua me mojó los camales. El hombre levantó una mano y la bajó al segundo; le moví agarrándole un brazo, era viejo, y tenía la cara ennegrecida.

-Que sí, que sí, que ya estoy- tiritaba y parecía un tartamudo al hablar, tenía la voz muy débil.

Me agarró el brazo y le ayudé a incorporarse, el compañero me llamó por el walkie:

-¿Qué hago, llamo al Samur?

-No, ya se ha levantado,  voy a bajarlo al garaje un momento, que está empapado.

Pasé la tarjeta por el lector de la barrera a duras penas, el viejo se caía y no podía aguantarle con un brazo, aunque viéndole la cara el peso sería el del agua que le empapaba, porque era todo piel y hueso. El portón se abrió con un quejido y bajamos con cuidado por el río de agua, el viejo tanteando la pared y parándose un par de veces a toser y escupir.

Lo dejé apoyado en una furgoneta y le bajé un paquete de toallas de papel y un café asqueroso pero que vale 20 céntimos. Entramos en los aseos del sótano, que nunca se usan y se secó mientras yo colgaba su cazadora remojada en una puerta; se puso mi cazadora y le puse delante del secador eléctrico, él obedecía como si fuera un niño, encogido y frotándose las manos, yo movía el tubo del secador y le calentaba lo que podía.

Se sentó en un retrete y yo me apoyé en la pared, cuando se acabó el café me dio el vasito y habló:

-El café esta malísimo. Me tomaría una cerveza o algo.

-No hay

-Ya, pues yo no quiero ver a la policía

-No la hemos llamado

-Mejor, porque me buscan

Me miró y ya no me parecía tan viejo y tan hecho polvo, ahora seco, descansado y con un café en el cuerpo parecía más corpulento. Se quedó callado pero no dije nada, así que siguió hablando.

-Es que yo dicen que estoy mal, de la cabeza, y no, soy más listo que todos, de eso no hay duda- agitaba la mano con fuerza, como un borrachazo cualquiera, pero abría mucho los ojos y era más bien un iluminado. Miré el Walkie como si fuera un móvil…no había llamadas perdidas- pero es que hoy no se cree en estas cosas y pasa lo que pasa, que todo es una mierda.

-Ya, y tanto- tiendo a darle la razón a la gente que no conozco aunque no piense que la tienen, no sé si es condescendencia o que me asusta que si llevo la contraria me van a pegar, no tengo ni idea.

-Mira, como me has metido aquí yo te lo cuento, que me da que tú si que crees- se levantó, alzó la tapa del retrete y echó un gargajo, bajó la tapa y se volvió a sentar- yo trabaja en el concesionario de XXXX por Barajas y me hicieron una comida los compañeros así mas veteranos y me regalaron un crucifijo Plateado grandecito y muy bonito, yo es que siempre he sido muy creyente y ellos pues lo sabían…lloré un poco y todo, y me emborraché y todo muy bien.

Y unos días después, una semana más o menos, estaba yo comiendo en la salita,  mi señora en casa de mi hija poniendo unas cortinas y yo tan a gusto, viendo las noticias y comiendo, y oigo “psss”, sigo comiendo y al rato “psss!” más fuerte, imagínate tú, yo sólo y que me llamaban, otro “psss!” y ya me levanté para la ventana, a ver qué vecino era el gracioso.

Me asomé y nada, y entonces “eh, aquí, gilipollas”, así con mala hostia, y a mi espalda, me di la vuelta y me di con el codo contra el marco de la ventana, que dolor, me dio como un calambre…y no vi a nadie, y entonces me habló más fuerte “enfrente de la tele, cazurro, aquí” y enfrente de la tele me puse a mirar: el sofá, una revista de mi señora, la mesita con el teléfono, la pared, el crucifijo…coño amigo, que el cristo del crucifijo respiraba…-el viejo se puso de pie y levantó la cabeza, parecía Dalllí y sus shows. Sonó el walkie, lo apagué- y me acerqué un poco y lo normal es que me hubiera acojonado y me hubiera corriendo de la casa, hasta Cuenca por lo menos, pero no, como Jesús es paz pues yo estaba muy bien, sin miedo ni nada, y Cristo apretó los dientes y se desclavó una mano, con esa se sacó el clavo de la otra, se agachó y se quitó el de los pies, saltó al sofá…mira, para que veas, que no miento yo- se puso a rebuscar en la cazadora que estaba colgada en la puerta y lanzó un gritito de júbilo cuando encontró lo que buscaba, yo me puse tenso, pero lo que sacó y me enseñó fueron tres bolitas diminutos de metal, me miró asintiendo y yo asentí también- los cogí yo del sofá, los clavos del cristo.

Y Cristo se sentó en el respaldo del sofá y me senté cerca, parecía un muñeco de hojalata, como un soldadito de esos que vendían en sobres, pero más grande, y cuando hablaba el interior de la boca era rojo. “A ver, ahora que estamos solos,…tu hija está preñada” .

Mi hija se había ido dos semanas antes a un piso que se había comprado con su novio, pero hasta que no se casaran no iban a vivir los dos allí; yo siempre había educado a mi hija con la Biblia por delante, como debe ser, y ella había salido como yo, muy creyente, y no le dejaba al novio que le pusiera la mano encima, y el novio era muy formal también, contable.

Pues cuando el Cristo me dijo que mi hija estaba preñada ni lo dudé porque desapareció el telediario de la tele y salió mi hija desnuda saltando encima de su novio, bufando los dos, con la luz encendida para no perder detalle, y ella se sacó el miembro del novio y se lo chupó y volvió a subirse y a botar. Aparté la vista y el Cristo apartó la mano rápidamente pero se veía que estaba erecto debajo del taparrabos, me miró como avergonzado y se volvió a escuchar al de los deportes, hablando de motos.

Y tu mujer lo sabe, tanto que ahora no están poniendo las cortinas de los cojones, están con el que se tira a tu hija, hablando del embarazo, a tus espaldas porque piensan que eres un primitivo y no vas a quedarte sentado si te lo dicen…y no lo vas a hacer, que nos conocemos”

Y eso, que de verdad estaban en una cafetería, justo donde me lo dijo Cristo, les vi hablando a los tres, así que me volví a casa y busqué la…

 

Golpearon la puerta del aseo y casi me meo encima, abrí y era el de mantenimiento, que si tenía mucho curro y no podía estar toda la tarde en la recepción, que para qué quiero el walkie si no contesto, que si tal, que si cual…

Subí a la recepción y  vi por la cámara cómo el viejo subía la rampa y cruzaba la verja, miró hacia la cámara como un minuto, puse el zoom y cuando quise enfocarle ya se había ido.

El de mantenimiento me trajo la cazadora, busqué algo en los bolsillos, nada, me quedé con las ganas de saber como acababa el cuento.

Eso sí, no hace falta pensar mucho para saber lo que se puso a buscar el viejo. ¿O sí?

JUANMA BAJO ULLOA EN MI CURRO

Publicado en General el 23 de Noviembre, 2005, 23:26 por Tankian

Capítulo XXXV

Publicado en Mis memorias:Keyser´s years el 22 de Noviembre, 2005, 22:42 por Tankian

XXXV. Hago chas! y desaparezco de tu lado

Llevo uso 9 meses en el trabajo, los 2 últimos como indefinido, que no es como antes, ahora indefinido es que te crees que tienes un trabajo estable y resulta que no, que te pueden echar cuado quieran, se supone que te tienen que avisar con 15 días de antelación pero es mentira, pueden echarte de un día a otro y pagarte esos 15 días.

Estos 9 meses me han sentado bien, no estoy deprimido, me relaciono con gente de carne y hueso, me cabreo por cosas que me pasan y no por unas letritas que salen en una pantalla…pero soy frío, intencionadamente, maquino demasiado, me implico demasiado en las cosas y eso me perjudica. Seguramente hay mucha gente en el edificio donde trabajo que me ven como a un gordo amargado y estúpido, si es así no se equivocan, no estoy aquí para hacer amigos, estoy aquí para lo de siempre, luchar contra mi empresa.

Para mí eso es el curro casi siempre, la empresa intenta que hagas lo máximo posible cobrando menos y tú te dedicas a intentar hacer lo menos posible por el mismo sueldo, o al menos hacer sólo aquello por lo que te pagan.

Yo trabajando las 40 horas legales a la semana me quedo en los 600 euros pelados, si es que llega. Eso se llama explotación,  en mi empresa si quieres tener un sueldo menos vergonzoso tienes que hacer horas extra, es tal el asunto que como digas que no quieres hacer 40 horas extras te hacen sentirte como un vago, como en una secta, te meten en la cabeza la idea de que currar es hacer horas extras a menos de 6 euros, si no entras en el juego te marcan y te presionan. Mi empresa vive de eso, de presionar y explotar a la gente, como muchas otras empresas.

Veo a la gente con horario de oficina que se queja de la monotonía y es que está claro que eso de estar a gusto en tu trabajo es cosa de elegidos. Y de valientes, y yo cada vez soy más cobarde, ahora que tengo un contrato indefinido me agarraré a él me puteen lo que me puteen en este trabajo por que me acojona dejarlo y que en el nuevo trabajo me  tiren en el período de prueba y me quede en el paro y no encuentre trabajo y cada día me vaya hundiendo más y me vea en la calle con un cartón pintado a mis pies y suplicando ayuda. Es así de fácil, hoy estás aquí, leyéndome en tu ordenador y esperando que te llegue la cena que has pedido al chino; mañana estás oliendo a podrido en la calle preciados, escondiendo la cara delante de la policía y tiritando de frío. No lo olvides, eso es así, así que no te creas lo que no eres porque mañana puedes morirte y la gente va a hacer cola para echar paladas de abono sobre tu ataúd, y eso no es bueno.

Una de las pocas personas con las que hablo desde que empecé aquí es Antonio, un tío deportista que siempre viene en moto y me saluda todos los días. Hoy me han dicho que este fin de semana ha tenido un accidente con la moto al salir de aquí, el quitamiedos le cortó una pierna y en el quirófano le han quitado la otra, está en coma.

Ese día, el viernes pasado, me dijo “hasta el lunes” y salió poniéndose el casco. Puede que yo fuera la última persona a la que habló de pie, con piernas… y no me di cuenta, le despedí como siempre, no tuve un escalofrío, ni un fogonazo en el que le veía destrozado en una carretera, nada. “Hasta el lunes”, “Adiós” y se acabó, a los 10 minutos está en coma en un arcén, nada por aquí, nada por allá, tachán, te jodimos.

Antonio me ha hecho recordar las tres veces en las que he estado a punto de morir y he llorado porque así suele pasar, hay determinadas cosas que no analizas realmente hasta que las recuerdas.

La primera vez una morera paró al coche en el que iba  cuando salió despedido por  un precipicio.

La segunda vez decidí sin saber  por qué ponerme el casco cuando un coche me lanzó contra un muro. Una brecha dejaba ver la espuma del  interior del casco cuando me lo quité, pensé que eran mis sesos.

La tercera y por ahora última un atracador eligió seguir corriendo y no volarle la cabeza a ese subnormal que se había puesto delante de su pistola.

Tres veces me parecen muchas a los 26 años, más siendo tan por los pelos, demasiada suerte para alguien tan poco merecedor como yo.

De pequeño dice mi madre que cogí una fiebre repentina, me puse rojo y me ponían toallas empapadas y las secaba nada más tocarme la espalda, y deliraba…supongo que esa vez pude morir, pero por mucho que me esfuerzo no recuerdo nada, así que no cuenta.

Tampoco cuento mi aparatoso intento de suicidio porque era algo buscado y no me parece justo que un pirata exhiba cicatrices autoinflingidas.

Si me dieran a elegir entre morirme o quedarme paralítico me quedaría con la muerte, sin duda, no serviría para ir en silla de ruedas o quedarme atado a una cama, mi vida sería un suicidio ridículo y continuo.

A veces he imaginado que no podía mover el cuerpo para ver qué tal me iría, justo es quedarme quieto y me empieza a picar una pierna, la primera intención es rascarme pero me esfuerzo y dejo quieta la mano; para intentar pasar del picor me pongo a carburar para distraerme y en menos de 2 minutos estoy pensando en chicas follando y me empalmo, me pica la pierna y me duele la polla de lo tensa que está y recuerdo un caso de una mujer que le hacía pajotes y mamadas a su hijo inválido porque no soportaba verle sufrir. Lo recuerdo y lo entiendo perfectamente, hostias, si yo tuviera un hijo paralítico empalmado y sufriendo le haría una paja pero ya, me parece inhumano pensar lo contrario.

Pienso tanto que cuando me doy cuenta llevo un rato moviéndome y paso a otra cosa pidiendo a quien sea que nunca me vea en esa situación por los picores, las empalmadas y las miradas compasivas.

No soporto la compasión, no quiero que la gente sienta pena por mí, no me interesa, me parece un insulto, y esto me haría un pésimo indigente, y acabo como siempre, siendo lo que critico, creyéndome con derecho a no soportar la compasión cuando en un momento pudo estar muriendo por ella.

Critico a la gente que no lee cuando yo mismo leo mucho menos de lo que creo necesario, doy muchas veces imagen de culto y preparado y estoy feliz por ser indefinido en una empresa explotadora y controlada por la Once, seguramente es un complot de minusválidos por frivolizar sus desgarradores problemas.

Soy así de hipócrita, pido a los demás lo que yo no hago, aparento, miento, finjo. Algún día me van a desenmascarar y todo el mundo sabrá que no he leído millones de libros, que no sé nada de historia cuando digo que me apasiona, que lo que sé de cine es porque utilizo la memoria que me falta para el día a día…soy un fraude y la gente me anima porque gusta ver a alguien hacer el ridículo de esta manera. Por eso me leéis, por eso a veces hasta decís que os gusta, porque así os sentís mejor, yo soy el minusválido y vosotros me hacéis la paja para que me alivie. Y bueno, ya que no me podéis hacer de verdad me conformo con esto porque ya que yo soy falso es normal que la gente lo sea conmigo. Seguramente me acostumbraré a la mentira, o eso espero.

Capítulo XXXIV

Publicado en Mis memorias:Keyser´s years el 21 de Noviembre, 2005, 9:22 por Tankian

XXXIV. El quimérico inquilino

En pocos días he advertido la costumbre de Marga de hablar de la casa como “mi casa” y de mí como “mi invitado”; así que resulta que la ley de arrendamiento se ha ido a la mierda y dentro de los arrendatarios hay clases. Como no tengo ganas de movidas y no me apetece hacerla entrar en razón voy a ir a lo más fácil.

Subo a la tercera planta pensando en alguna excusa para darme a conocer, antes de tocar el timbre no caigo en nada y decido que simplemente me voy a presentar a la dueña del piso y ya está, me falta el tupper con el pastel de manzana para que Tim Burton me suelte a dar vueltas pro ahí.

Toco al timbre, ding dong, me miro los zapatos, huele a verdura asada, no hay ruido en la casa, vuelvo a pulsar, ding dejo el dedo apretado y se escucha el zumbido, suelto, dong, y sigue oliendo a verdura, más fuerte, me acerco a la puerta, pego la oreja. Ruídos. Pisadas, o casi, son unas pantuflas arrastrándose. Se abre la puerta:

-Sí- un hombre flacucho casi calvo, bajito y con pelos en las fosas nasales me mira mientras se abrocha la bata-

-Hola, ¿está Montse?- no quiero arrugar la nariz, pero el olor a verdura asada sale de la bata de este hombre-

-No, salió…¿quería algo?-

-Bueno, soy el nuevo inquilino del segundo interior centro, sólo quería saludar..que nos viéramos la cara-me río, él no, me sube el ácido por la garganta, huele muy mal-pero ya la veré, si puede dígale que he venido, me llamo Keyser.

-Bien, yo soy Pablo

Y la puerta en las narices, bajo corriendo las escaleras y vomito en el retrete sin tiempo para cerrar la puerta de la calle; si muevo la lengua me sabe a estofado de verduras podridas. Me lleno la boca de pasta de dientes con sabor a clorofila, bebo un sorbito de agua y hago gárgaras, me doblo y vomito clorofila. Me he puesto malísimo. Me acuesto y no me da tiempo a pensar en nada, me duermo.

 

Me despierto, cojo el móvil  a tientas, las 19:37, Marga está a punto de llegar, aunque seguramente irá directamente al ciber, no puede vivir sin el chat, sin ver cómo le insultan los frikis que se la han follado…le encanta leer cómo hablan de ella aunque sea para decir lo guarra que es.

Me lavo la cara y me escuecen los ojos de lo poco que he dormido, no me la seco, me tomo un vaso de leche con una cucharada de café, me lo bebo de un trago, el final es amargo, el café es malote. Me rasco los huevos, me suda toda la zona, olisqueo los dedos y da asco; me ducho dejándome la esponja en la entrepierna. Salgo tan feliz que el olor a verdura me parece un viejo recuerdo. Me pongo unas bermudas, una camiseta de tirantes y las chanclas. Cojo las llaves, como desde hace tiempo me falla la memoria tengo la costumbre de no cerrar la puerta de casa sin tener la llave cogida y mirándola…es triste.

Subo pidiendo en mis adentros que el amigo Pablo esté jugando a las cartas en el bar de abajo. Antes de tocar al timbre ya oigo la televisión dentro de la casa, de todos modos toco y en un momento abren, instintivamente me toco la nariz pero no es Pablo. Es una mujer rubia teñid con una coleta cogida con una goma rosa con brillantina, tiene los labios pintados rojo pasión y parece simpática:

-Hola, dime

-¿Montse?

-Sí, tú estás viviendo con Margarita

-Ah…sí, eso, era para que me viera y darle mi móvil por lo que pudiera pasar

-Ah sí, espera que coja el móvil y lo apunto

Desaparece al fondo del pasillo, baja el volumen de la tele y vuelve, le doy el número, me hace una perdida y así ya tengo su número.

-Bueno, pues encantado y ya nos vemos

-Muy bien

-Saludos a su marido

-¿Qué?

-Ah, pensé que era su marido, Pablo

Y se pone a dar saltitos y se da golpecitos en el pecho, resolla…parece como un sueño, me quedo mirando y no sé que hacer.

Se abre la puerta que hay a mi espalda y sale  una mujer, me mira como si quisiera triturarme y coge por los hombros a Montse, que me mira como si le hubiera pegado. Como nunca me ha pasado algo así digo adiós y bajo a mi casa, me quedo frío, no sé lo que ha pasado pero estoy acojonado.

Me acuerdo de que Pablo olía mal, no tenía muy buena cara, pero hay mucha gente así y no me hace vomitar ni me asusta. Y ahora su mujer, hermana o lo que sea, me monta el show, empiezo con mal pie.

 

Nunca he sabido el porqué de esa reacción, tengo la misma explicación que estás pensando, pero no pienso confesarla; ya me había olvidado de aquello y  a raíz de ver una película lo he recordado y he tenido que escribirlo.

Por cierto, nunca más hablé con Montse más allá de un hola y un adiós.

Con Pablo ni eso.

Confirmado:System of a Down no tiene techo

Publicado en General el 16 de Noviembre, 2005, 16:19 por Tankian

La polla, esa es la mejor definición que se me ocurre para "Hypnotize", nuevo trabajo de System of a Down, un grupo que aquí en nuestra España querida no se radia...vergonzoso, nos estamos perdiendo a la banda más innovadora y potente de los últimos años.

El disco sale a la venta en USA el próximo 22 de noviembre, se supone que aquí también, pero me da la risa.

Yo ya lo he podido descargar y escucharlo un par de veces y me ha impactado, por si alguien quiere bajárselo que se de prisa porque el link que dejo no creo que dure mucho.

PINCHA COMPI

 

El Track List es el siguiente:

1- Attack
2- Dreaming
3- kill rock an' roll 
4- Hipnotize

5- Steal society
6- Tentative
7- U-fig
8- Holy montains
9- Vicinity of Obscenity
10- She's like heroine
11- lonely day
12- Soldier side

Capítulos XXXII y XXXIII

Publicado en Mis memorias:Keyser´s years el 15 de Noviembre, 2005, 22:36 por Tankian

XXXII. Merca, hachis, chocolate…celebración

Superada la crisis suicida decido esforzarme y ser optimista con esta nueva etapa vital, realmente añoro mi reciente época parásita, autocompasiva y neurótica, no quiero que todo me vaya bien de repente, me moriría de falta de pena. Puede ser tan traumático ser millonario y de repente quedarse en la ruina que estar en la ruina y de repente ser millonario. Estoy tenso, espero cualquier cosa, desde luz a oscuridad, flores a mierda, vida a muerte…estoy listo, soy maduro y aguantaré las hostias que haga falta, hasta que me canse, que me cansaré, está claro, llevo media vida buscándome la fecha de caducidad por el cuerpo, he llegado a la conclusión de que la tengo en la tapa de los sesos, como si yo fuera un yogur que alguien se ha dejado en el maletero del coche, por eso me estropeo, del calor, la falta de aire, los golpes…

He conseguido un trocito de costo, para celebrar mi entrada en otra pista del circo, no sé todavía cuál es mi número, a veces creo que es ser mago, muchas veces el payaso, últimamente era un payaso funambulista y me dejé lo morros contra la arena de la pista. Ahora que entro en la nueva creo que soy un espectador con los ojos vendados, tengo la espalda contra una pared de madera, no sé si me van a regalar globos o me van a tirar cuchillos.

Este cachito de aliño para el tabaco me lo fumaba en Inglaterra después de comer, ahora no, ya no soy así, aún no sé por qué, espero encontrar la respuesta algún día, justificar que haya dejado de salir, de beber y de drogarme, supongo que acabaré justificándolo, porque si no me moriré con cara de tonto.

Quiero estirar mi cachito hasta el infinito, voy a espolvorearlo artesanalmente, con mimo, con medida, voy a decorar a lo minimalista mis cigarros, para relajarme, para reírme, para que todo se vuelva gracioso; quiero que se rían mis libros, mi cartera, la puerta de la habitación, la tapa del retrete…quiero que la casa se parta la polla, que se carcajee conmigo, ya habrá tiempo para llorar.

Me he fumado el primer porro sentado en el salón, me he puesto El Gabinete del Doctor Caligari con el MUTE activado, lo vi de fondo en una película y me pareció extraño poner el mute a una película muda, pero lo hago porque puede ser una llave dejada por el director hacía otro estado. Un mensaje subliminal, cuando me fumo el fly pienso en ello, a tope, en cuántos mensaje me llegan a diario, puede que al terminar de leer un libro me hayan programado para ser un asesino si es necesario, joder, yo he leído “El guardián entre el centeno”, que sí, que me pareció una novelucha sin mucha historia, pero la gente habla de que ese libro se ha usado para programara la gente, que está lleno de información codificada. Me gustaría ser una potente arma de matar, un asesino durmiente, que una noche me despierte el teléfono y al descolgar me digan “Estafilococo”, “Allegro” o algo así y yo suelte el teléfono, que se quedé pitando en el suelo y yo me despierte al día siguiente en un bosque, lleno de sangre pero sin heridas.

Como estoy sólo  pongo una porno que me grabé la semana pasada, una con checas, que son todas guapas…me quedo mirando la cara de una morena de pelo liso y largo, le hacen primeros planos mientras un gigantón le está dando por culo, ella aprieta los dientes y resopla, cuando nota que le están enfocando se relame y mira desafiante, rugiendo…entonces deja de gustarme porque ya no parece ella; sin dejar de masturbarme, con la cara ardiendo, consigo congelarla nítidamente mordiéndose el labio, sin mirar a la cámara, es muy guapa y está entregándose de verdad, sin la cámara. Me imagino que hablo con ella y que me habla de su familia, de su primera vez, acelero el ritmo, la cabeza se me llena de humo, lo juro, me miro la mano y casi ni la veo, pienso que a esa velocidad me voy a quemar la polla, pero tengo la sensación de que muevo la mano muy despacio. Miro a la pantalla y sigue ahí, aprieto el pause con tanta fuerza que se cae el mando del sofá, cobra vida y la cámara se aleja y su cabeza está abajo, el pelo le cae en la cara y el actor que le está penetrando se lo aparta y ella sonríe mirándole, tuerce el cuello y parece más joven y divertida, entonces vuelve a mirar al frente y me mira, creo que mira cómo me la machaco, se pone sería, concentrada, me pinchan las sienes y me corro con mucha fuerza, como a cámara lenta, no dejo de masturbarme hasta que caigo en la cuenta de que ya no va a salir nada más. Cierro los ojos y apago la tele, no quiero mirarla, no ahora que lo nuestro ha terminado.

Justo después de lavarme y recuperar el aliento entra Marga, risueña, dando saltitos, no puedo evitar recordar a la checa e imaginar a Marga siendo sodomizada…creo que su cara sería de dolor, de asco, de hastío…sería desagradable, en el montaje se tirarían los primeros planos a la basura.

Está feliz porque esté viviendo con ella, me lo dice mucho, y le creo.

Como  no es tarde hacemos una compra grande en el Lidl, está todo barato, una vieja varicosa intenta colarse en la caja diciendo que le duele la cadera, le digo que a mí duele la espalda, me mira con cara de pena pero ve que le aguanto la mirada y me dice “Así te mueras, cabrón” y se va al final de la cola. Noto que el brazo se quiere levantar, me cuesta pararme, sigo como flotando y no quiero pegarle a una señora, por muy mal que me caiga. Cojo un Huesitos de la caja y me lo como, pagamos la compra y no me dicen nada del Huesitos, mejor.

Por el camino Marga me come la cabeza con su nuevo curro, y es que poco antes de llegar yo encontró otro curro de secretaria, en Plaza de Castilla. Me habla de cómo le echan los trastos, pone el culo en pompa diciendo que le quedan mal los pantalones del uniforme, lo hace para que le diga que le quedan muy bien y así poder decir que no y discutir. Paso. No hablo. Me mira y me hago el loco. Es mi estrategia, por ahora nos llevamos bien, pero hay que ser previsor.

Cuando llegamos suelto las bolsas con un gemido, tengo los dedos rojos e hinchados, corro al aseo para hacerme otra paja. He perdido mucha memoria, pero el área de imágenes porno sigue en plena forma.

Me corro visualizando a la checa y escuchando a Marga gritando que va a hacerme la cena. Me limpio. Salgo. Huele a pollo, me gusta.

Me gustaba.

 

 XXXIII. Se me cae la cabeza

Cuando me aburro me voy a ver el musical de Queen, es una costumbre. Muchas veces quiero ir sólo pero nunca lo consigo porque cuando llego siempre hay alguien del puto foro. A veces no saludo pero se sientan a mi mesa en el bar sin preguntar, es agobiante, en el foro les insulto, soy desagradable con ellos y me piropean, me dicen “ay, cómo eres” y se me queda cara de malvado de cartón piedra, no entienden que me estoy cagando en ellos, que no quiero que me hablen, no entiendo cómo decirlo, ellos parece que me lo agradecen. Me resigno, voy y si vienen conmigo no les hago caso.

Normalmente no pago porque alguien me ve y me cuela y otras veces pago unos 15 euros por entradas que valen 63, y es que para esas cosas sí me interesa ser del foro, es lo que hay, soy un interesado, qué le voy a hacer.

Llevo algo más de una semana viviendo con Marga y le digo a mi novia que esta tarde voy  a ver el musical y la colega lo escucha todo, y es que suele hacerlo, escucha las conversaciones ajenas, es una manía que no había advertido antes; en una semana estoy viendo demasiadas manías, pero bueno, es normal cuando se empieza a compartir piso con alguien que lleva poco tiempo emancipado.

Como de costumbre Marga se autoinvita al musical, compramos bebida y nos hinchamos a beber antes de ir al teatro. En el metro me sale la risa como un muelle, cuanto más aguanto más se tensa y sale con más fuerza. Marga se ha vestido de guarrona y sonríe a los chicos del vagón y luego me coge del brazo, es una táctica típica de conquistadora de discoteca, finjo que el movimiento del metro me hace tropezar para quitarme su brazo de encima, no quiero que algún maromo me haga una cara nueva porque esta tipa tenga que hacer esto para que le miren. Me sigo riendo y me muero de ganas por llegar al bar que hay pegado al teatro, quiero seguir bebiendo y ver a gente, hoy quiero ver a gente conocida, aunque sea del foro, me da igual, me siento receptivo, quiero besar mejillas y palmear espaldas, hablar sin parar y que toda la gente que me rodee esté borracha porque será más divertido. Me hacía falta una borrachera así, desde que me relaciono con la gente del musical bebo más y alguna vez he vuelto a meterme alguna loncha, sin cambios, la coca no me hace efecto, y eso que es de la cara cara, la compran músicos en sitios de nivel, pero creo que la esnifan sobre todo por estética. Sí, los cocainómanos que pueblan el show bussines no se conforman con serlo, quieren parecerlo, sorben ruidosamente, mueven exageradamente la mandíbula aunque se haya pasado el efecto hacen gestos raros, sacuden la cabeza…y cuando ven que la gente se da cuenta hacen como que disimulan.

Visto desde fuera, un drogadicto es un ser patético y caricaturesco, y cuando estás dentro piensas lo contrario, que eres único, misterioso y  el terror de las nenas. Pero bueno, cada cuál es cada cuál y no soy nadie para dogmatizar sobre las drogas y otros vicios. Hay películas que tratan el tema de la droga cojonudamente, el fallo es que una película tiene que conceder licencias de cara al dramtismo, la estética, porque no deja de ser una película. De todos modos si se obvian esas cosas ver esos minusvalorados retratos sociales como “El pico” y “El pico 2” puede dar una imagen muy acertada. También recomendaría “Diario de un rebelde”, “Días de vino y rosas”, “Pánico en Needle Park”, “Réquiem por un sueño” y, obviando muchas licencias (maravillosas a mi ver) “Trainspotting” sobre todo mirando al amigo futbolista que acaba como acaba, ya que es el único que no empieza la película enganchado (salvo Begbie, que drogar no se droga, pero tampoco se puede decir que sea sano).

El caso es que llegamos muy borrachos, pero yo estoy de puta madre, los años de dependencia me han dejado un poso que me hace beber lo que quiera sin ponerme malo…mierda de poso, supongo, pero para noches como esta no viene mal.

El bar está lleno, me siento feliz porque tengo mucha gente a la que saludar, ya desde fuera veo muchas manos sosteniendo cervezas y cubatas, bien, soy LEGION.

Marga ya ha empezado su espectáculo, cuado le miro entrecierra los ojos y parece una figurante de alguna porno psicodélica de los 70; paso de ella y ella al entrar se separa de mí en busca de atención. Saludo a gente, algunos me miran extrañados porque de repente sea tan efusivo con ellos, pero sonríen…está bien ser simpático, a veces.

Del centro de remolinos de friáis asoman algunos actores del musical y me saludan para volver a ser engullidos por los foreros que quieren ser sus amigos. Me invitan a una jarra de cerveza, le doy las gracias a una chica que no conozco, me dice que de nada y se encoge de hombros, Me meto en el baño y meo durante siglos hasta que me quema el miembro por dentro, apoyo la frente en la pared y me gusta oír fuera el jaleo, es como decir “allá voy”, a la fiesta. Me sacudo la cosa, me la meto en el pantalón y me giro subiéndome la cremallera, hay una chica parada delante de la puerta, recostada en la pared, me sonríe, y yo a ella <<Qué a gusto me he quedado>>, y me dice <<ya, ya he visto>> y me río y le digo que si me vuelven a entrar ganas le aviso para que no se lo pierda, me dice que de acuerdo, nos damos dos besos y vuelvo al jaleo. No he visto en mi vida a esa chica pero me ha hecho gracia, seguramente también está borracha, a lo mejor le gusta eso de la lluvia dorada.

Entonces sacudo la cabeza para quitarme el pelo de la cara y noto un CLICK en el cuello y me doy cuenta de que me lo he roto, me subo el cuello de la chaqueta  y ando tieso. Hablo con la gente pero más preocupado, si me muevo mucho se me caerá la cabeza y la gente se la pasará como un balón de playa en un concierto; se lo confieso a un tío y me dice que puede que se me caiga, a él le pasó y tuvo que andar casi un año con el cuello lleno de cinta americana, no podía bailar, conducir ni correr, un engorro…al final conoció a un miembro de la ADR (Asociación de Descabezados Rehabilitados) y se pudo reincorporar al ritmo de vida actual si problema. Le agradezco la información y entonces nos partimos los dos por toda la historia, surge la amistad de borrachos, hablamos de muchas cosas hasta que le llaman para irse, nos damos un abrazo fraternal y me quedo un rato en la barra comiéndome un montado de lomo. Miro el reloj y salgo para el teatro y caigo en el río de frikis que también van para allá, me encuentro al lado de una chica mona que se está follando a uno del musical y por eso ya no me saluda, le saludo yo y se hace la sorprendida, como si no me hubiera visto. Si ella supiera que su supernovio es  un drogata hipócrita pagado de sí mismo no estaría tan feliz la guapita esta, o sí, hay mujeres que no se entienden ni ellas mismas…es peligroso que cada vez es más aceptada la postura de la mujer que prefiere <<chicos malotes, chulos, que de vez en cuando me den caña…cuánto peor se portan conmigo, cuánto más pasan de mí más me enamoro…soy así>>, me parece horroroso que se piense así y no alarme a la gente cuando alarman cosas tan tontas como dos chicos besándose o niños con móviles que cuestan el sueldo de un currito. Luego se demoniza al sexo masculino en su conjunto por la violencia doméstica...con comentarios como esos se da cancha a mucho hijo de puta.

Entro en el teatro ignorando a Marga, que intenta agarrarse a alguien tambaleándose. Cuando llego a la altura de la entrada a la sala me doy cuenta de que no he comprado la entrada, no me dicen nada y entro, supongo que se habrán dado cuenta. No pasa nada, soy un parroquiano.

Veo la obra en primera fila como de costumbre y me pasó todo el rato de pie, aplaudiendo, eufórico…luego muchos actores me dicen que se me notaba un huevo que iba puesto, evidente.

Cuando salimos me duele el cuello y se me encoge el estómago al recordar que se me puede caer la cabeza. Era una broma de borrachos, sí, pero no es la primera vez que pienso en ello, he soñado que se me caía la cabeza. O puede que esté soñando que tengo la cabeza puesta y es tan real que me lo creo, a lo mejor estoy acostado durmiendo una resaca con la cabeza en el suelo, encima de las pantuflas.

Me paso la noche bebiendo y haciéndome el guay con la gente hasta que me canso y me voy a casa sin decir nada. Me acuesto con la boca pastosa y la cabeza en su sitio.

Lo último que me pasa por la cabeza ates de dormirme es que al día siguiente no tendré resaca.

Me duermo roncando, me parece oír a Marga entrando en casa y se oye la voz de un hombre, me giro y duermo con la cabeza debajo de la almohada.

Pegada al resto del cuerpo.

Capítulo XXXI

Publicado en Mis memorias:Keyser´s years el 11 de Noviembre, 2005, 23:09 por Tankian

Nota del autor: El capítulo que vais a leer es una mierda, soso, facilón escrito como si fuera una redacción de parvulitos. Lo sé y pido perdón a quien esperara algo mejor, pero era inevitable hablar del día en que me fui a vivir con Marga, no era lógico saltármelo. El día fue aburrido y así es el capítulo.

Lo siento. Podéis saltarlo y no pasa nada, ya sabéis que va de ese día, no hace falta más.

XXXI. Me paso la Historia por el forro

Feliz feliz en mi día, empiezo una nueva etapa, yuju, abandono mi paréntesis de garrapata y me encaramo al siguiente escalón; me ha costado treparlo más de 3 años de depresiones, comidas de olla, desprecios y ascos varios. Lo malo es que después de tanto esfuerzo ni he mirado lo que hay en el escalón, me he dejado caer resollando, mi panza subiendo y bajando como un ascensor oxidado. Me costará cierto tiempo recuperarme y abrir los ojos, espero que este nuevo escalón sea mejor que el anterior. Por lo pronto empezamos mal, mejor no sé si será, pero limpio no está.

Basta un viaje en el Coche-Salón de mi tía, aún cabemos ella, mi primo y yo (eso fue el 30 de abril de 2004, estamos a 11 de noviembre de 2005 y desde entonces creo que solo hemos coincidido los tres en el coche una vez ), subimos las cosas en un momento y Marga pone caras de felicidad tan estrambóticas que rebusco en una mochila por si tuviera una camisa de fuerza que ponerle.

Salimos a comprar en el coche de mi tía y pasa lo que me había dedicado a evitar, que coincidieran mi tía y Marga y surgiera el tema de la política. Desgraciadamente mi primo nombra a Franco y cierro los ojos esperando que me toquen las pelotas.

Bingo. Mi tía defiende al hijo de la gran puta de Paquito, lo hace a menudo y muchas veces le he picado, luego me arrepentía porque me sacaba de mí y no me gusta perder los papeles. No me entra en la cabeza que alguien defienda eso, y menos aún que presuma de ello.

Marga lo hace. Hija de perra. Presume de ser franquista, al principio me hacía gracia, no le creía, pasaron los días, los meses, y seguía; no le he creído, porque en la desgracia que supone conocerle pude comprobar que decía eso para que la gente le contestara. La fama a precio de saldo, esfuerzos por nada.

Mucha gente, sobre todo chicas, no entiende que haya mujeres que se coman una polla sin dudarlo a cambio de un ascenso o un curro…personalmente nunca me han propuesto mejorar en mi vida a cambio de sexo, pero sé que no habría dudado, jamás, la dignidad la tengo dentro, o eso creo, lo que tengo claro es que no la tengo en la polla y he visto varios coños y no me he tropezado con la dignidad. Pero bueno, el hecho es que Marga también flipaba con esas chicas, ella no lo haría…estoy de acuerdo, por un trabajo no lo haría, pero si le garantizan que luego la gente le  regañará, hablarán de ella…oh, si, si le garantizan eso se follaría a un perro leproso, o a dos.

Si hay algo que me aburre más que una persona adocenada, sosa y previsible es una persona que va de genuina, alocada e imprevisible sin serlo…odio a quien no le gusta ser como es y en lugar de hacer algo para cambiar finge. Me da asco la falsedad, me gustaría pisar cabezas de la gente que finge, que miente, engaña, me insulta, me cree ignorante, me desafía, me miran como diciendo <<te acabo de mentir, tú lo sabes, yo lo sé…venga, capullín, dilo>>…me da pena que cada vez veo que me mienten más, y me gustaría no seguirle el juego a la gente, y lo hago y me mordería el corazón si llegara por ser tan falso como ellos, porque yo también miento cada día más para que no me tomen por tonto, al final lo que hago es mentir como ellos, ser como ellos, y seguramente muchos de los que me mienten empezaron por lo mismo, para que no les tomaran por gilipollas..

Marga es capaz de comerse su propia mierda para que la gente le llame comemierdas, y ella dirá que sí, que es así, que es una enferma, una loca. Y tiene razón, pero no como ella piensa. Es una enferma y una loca despreciable y repugnante, no una loca rebelde y frágil como su querida Marilyn. Sí, es fan de Marilyn Monroe, cuando conoce a alguien prácticamente le dice <<Hola, soy Marga, me encantan Marilyn, Tim Burton, Tim Roth y el AOR>>, lo cual se traduce como que sus padres le pusieron Marga y conoce a gente a la que le gusta Marilyn, Burton, Roth y el AOR, y es que ella no tiene gustos porque no tiene personalidad.

Pero bueno, la música o el cine que le gusta a mi me la bufa, y a casi todo el mundo se la rebufa. Lo que no me la bufa es que me suelte un jijiji y me diga que Viva Franco, que el PP es lo mejor y cosas así. Es que no me hace ni puta gracia, y muchas veces me corto porque no quiero caer en el fundamentalismo para criticar al fundamentalismo.

Cuando mi tía defiende a Franco en el coche salto y suelto algo, mi primo también, mi tía replica, mi primo contrarréplica y yo directamente me cago en los franquistas. Entonces llega el  momento por el que recordaré siempre mi llegada a la casa de Marga, si, suelta la frase:

No se puede hablar de una época que no se ha vivido”

Y se quedó tan pancha, y analizando la frase me parece que es grande, podría pasar a la historia como la sentencia de muerte de la Historia.

Sí, hasta que Marga me ha abierto los ojos he vivido engañado desde  pequeño, he estudiado libros que hablaba del paleolítico, los griegos, los romanos, Napoleón…he leído a historiadores que escribían sobre hechos y personajes del pasado. Pobre de mí, infelice, cómo he sido tan ingenuo y no he visto la evidencia. Pensad, habéis tenido algún profesor o profesora coetáneo de Julio César?, yo no, así que es absurdo hacerles caso porque están hablando de una época que no han vivido, y eso es válido para todo lo que sea anterior a los últimos 65 años, que me parece es la edad de jubilación de los maestros. No se puede enseñar sobre algo que no habéis vivido, cabrones, farsantes, habéis vivido a costa de nuestra ignorancia, vagos, maleantes, pero Marga os ha descubierto, sí, ha saltado la liebre. Fuera la Historia, Viva Marga.

Manda huevos, tener que aguantar frases así y tener que permanecer sentado porque se supone que soy civilizado; me gustaría saltar girando en el aire, que me salgan colmillos gigantes y desgarrarle las cuerdas vocales porque para decir eso mejor no tenerlas. Pero no, me quedo callado y mi tía asiente, al fin alguien que le apoya. Me resigno, miro a mi primo, se resigna, nos resignamos, nos cagamos en el fascismo resignadamente.

Por cierto, cuando nació Marga el dictador ya había muerto, así que, bueno, esto…¡¡¡Cómo cojones se puede ser franquista sin haber vivido el franquismo, subnormal!!!, sobretodo si no se puede opinar sobre una época que no se ha vivido.

Que se acondicione un planeta, Plutón o alguno más lejano que se descubra, y se meta dentro a la gente que aboga por la desigualdad, el clasismo, la superioridad y el sectarismo, es decir, yuppies, fachas, los compis de El Vaticano, los skin heads, etc…que vivan ahí a su gusto, que se maten entre ellos…y por favor, que se lleven a Marga en el primer cohete, con un lazito.

Y que la suelten a mitad de camino.

Capítulo XXX

Publicado en Mis memorias:Keyser´s years el 8 de Noviembre, 2005, 23:20 por Tankian

XXX. Lo que duele morirse

Quedan cinco días para que me mude, estoy de vacaciones, mi novia viene a pasar unos días conmigo en la nueva casa y estoy leyendo mucho, no escribo porque sigo bloqueado desde el verano de 2000, no escribo una puta mierda…a veces me han venido a la cabeza ideas que me parecían asombrosas y no las llevaba más allá de las 4.000 palabras…reflexiono sobre ello y decido suicidarme, tomo la decisión removiendo un colacao, desde entonces asocio el suicidio a un torbellino de agua marrón, una curiosa representación de la cuchara removiendo el colacao.

No es la primera vez que pienso en el suicidio, lo he pensado varias veces, al principio con romanticismo de postal, me parecía casi un detalle ser un joven atormentado con talento, un cadáver exquisito. Creo que mis anhelos suicidas fueron alejándose junto con mi atractivo físico, si ahora me suicido la imagen sería burda, una falta de respeto, un ridículo bulto de carne rígido y fracasado en su último intento…encoger la panza.

De todos modos con el tiempo esa visión iluminada  del suicidio se fue encrudeciendo y fui cumpliendo años y el suicidio siempre ha estado ahí, cada vez menos llamativo, pero presente. Desde hace muchos años dejé de celebrar mi cumpleaños, no tartas, no invitados, no velas...y sobre todo no fotos porque estoy seguro de que en todas ellas se vería la figura de un hombre alto y muy delgado, observándome desde un rincón, el Sr. Suicidio siempre conmigo, soplando las velas sin mover los labios para no llamar la atención.

Una vez lo intenté, en la época cibernética enla que vivía cuando dejé de buscar trabajo me revolcaba como un retrasado en los chats, con los retrasados hijos de perra que hablaban conmigo y las putas hipócritas que soñaban con encontrar un novio con coche y rabo de caballo. Llegué al área peligrosa, cuando cerraba los ojos un diablillo pixelazo flotaba con un cartel en las garras que rezaba HURRY UP!!!, siempre estaba ahí, era una reminiscencia de la infancia que dicen que viví, echando 25 pesetas en los recreativos.

En un ataque de lucidez me di cuenta de lo mierdoso que era y, en un acto reflejo, lo anuncié por el Messenger dándome importancia, quería irme dramatizando, como la Callas, si hubiera tenido una cámara de video me habría grabado llorando, moqueando y aullando sobre la porquería que inundaba mi vida, mis migrañas, mi bloqueo, lo poco que me importaba tonto, lo que me jodía no tener sentimientos, lo loco que estaba…y me habría muerto ante el objetivo, con el dorso de la mano en frente y recitando algo tipo <<frío, tengo frío>> para dar empaque.

Una amiga me dijo más tarde que al anunciar el suicidio estaba pidiendo ayuda y dejaba claro que no iba a hacerlo. Sinceramente creo que no tenía razón, yo estaba decidido y lo quería hacer, simplemente quería montar el show antes. Pero bueno, ella estudió psicología y eso le permite decirte que hiciste algo que no hiciste y que además tengas que quedarte con la duda.

Me despedí encerrado en la habitación mi primo, había comprado en el Opencor un whiskey malo y una botella de Coca cola, me servía cubatas y fumaba, mi madrina quería entrar, golpeaba la puerta, es un esqueleto con peluca y yo seguía bebiendo <<Abreee, hijo miooo…>>, hablaba con ese tonto nauseabundo de las viejas, lastimoso y repugnante, ese timbre de voz a carraca y esa endeblez que invita al asesinato machacón. Yo le gritaba barbaridades y me reía porque se me notaba la borrachera al gritar <<callaaa joder, vete a la mierdaaa…coño>> pero gangoso, me raspaba la lengua con los dientes para aprovechar el whiskey.

Apagué el Messenger e hice un montoncillo con las pastillas, que tampoco sabía si era suficientes para morirme, pero pensaba que si uno quiere morirse se muere y ya está. Me metí las pastillas en la boca, tuve arcadas, noté el sabor a plástico de las cápsulas y algunas querían pasar en grupo por la garganta y me tapaba la boca y echaba la cabeza hacia atrás para no potar, cogí la botella de whiskey a ciegas y me bebí lo poco que quedaba, aún notaba la mercancía por el esófago, así lo bajé todo con la coca cola…eructé y me dieron escalofríos. Puse These are the days of our lives  de Queen, que ya tenía preparada, me parecía perfecta para enfrentarme con estilo y lágrimas al momentazo.

Me entró sueño y un cansancio tan pesado que me olvidé de que me estaba suicidando. Me dormí. Me desperté con un charquito de vómito en la boca, bullendo un poco, fui corriendo al aseo y vomité con violencia, echaba de menos la mano de alguna amiga en la frente como en mis tiempos de alcohólico…yo mismo me sujeté la frente y estuve un buen rato con la cabeza en el váter, mirando a mi suicidio no nato salpicándolo todo. Me levanté, tiré de la cadena, me asomé de golpe al pasillo y mi madrina se escondió veloz  y delatada por el crujir de los huesos. Puta espía, te voy a meter en el retrete para que las ratas te mordisqueen la lengua.

Me miré en el espejo y arrugué la cara, siempre lo hago cuando siento que debo llorar, como marcando el camino a los músculos de la cara. Nada, no lloré, ni un asomo de lágrimas, solamente los ojos rojos y la cara muy blanca, los pelos sudados en las sienes y en la frente. Solía mirarme al espejo cuando era alcohólico y me enamoraba de mi reflejo porque me veía deseable y muy underground. Era joven, atractivo, inteligente y bebía como un pirata, una vez me metí una raya en el culo de una chica y me la follé a cuatro patas con una lata de Guiness en la mano…si hubiera tenido un espejo delante habría sido el mejor momento de mi vida. Cuando vi American Psycho me impactó la escena en la que Patrick se folla a las dos putas y mientras les da caña se mira al espejo y saca músculo y se guiña el ojo  y sonríe sudoroso. Esa es la imagen de la felicidad, violenta, machista, superficial, pero a la vez poderosa y definitiva.

Ese fue mi intento de suicidio, al día siguiente había quedado para comer con Marga y no acudí, simplemente para hacerle sufrir, para que crea que me había muerto, me llamó muchas veces y acabé apagando el móvil.

Recuerdo mi intento de suicidio con condescendencia y un ridículo candor, me recuerdo como un despojo lloroso en el aseo, pero realmente ahora soy la misma mierda, el hecho de que tenga un trabajo simplemente me hace más cómodo para los demás, si el ritmo de vida que llevo parara me daría cuenta de que no he avanzado nada.

En Cambridge un chico belga me contó cómo se había suicidado su padre delante de él. Me pareció asombrosa su estoicidad y su frialdad amenazante. Hacía menos de un año que había pasado y él me lo contó como el que habla del concierto aburrido de la semana pasada. Mas o menos era así.

-Pues nada, yo no hablaba con mi padre y desde hacía un tiempo mi madre tampoco le hablaba, y casi nada conmigo. Íbamos cada uno por su lado y me daba igual, un día yo estaba cenando en la cocina y mi padre se sentó enfrente, ni le miré, puso una mano encima de la mesa y tenía una pistola, le mire un momento y estaba temblando y colorado, me daba igual y seguí comiendo; me dijo que si no le iba a decir nada y le miré y no contesté, seguí comiendo. Se pegó un tiro y casi tiro el plato del susto…el ruido me pilló de sorpresa.

No le pregunté si acabó de cenar porque creo que me habría dicho que sí. Muchas veces he pensado en lo triste del cuadro, en querer suicidarte pero tener la esperanza de que alguien te convenza de que no lo hagas y que pasen de ti.

Muchas vécese pensado en volver a beber, y no lo descarto si las cosas se me torcieran, pero lo del suicidio cada vez lo veo más borroso…es que recuerdo el sabor a plástico, las náuseas, el no poder llorar…y dolía tanto. Duele mucho morirse, no es justo.

El mapa del ciruelo mecanico

Publicado en General el 8 de Noviembre, 2005, 11:33 por Tankian

He creado un mapa para que os apunteis y podamos ver de donde somos la peña relacionada con este blog, es bastante original la cosa y apuntarse es menos de un minuto y es gratis, claro.

Podeis apuntaros pinchando aqui o en el enlace que dejo en Enlaces, valga la rebuznancia.

Por ahora solo estoy yo, y el triste y solitario del aspecto es tal que asi.

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