Cuasi mini relato:SERVICIO A DOMICILIO

Publicado en relatos el 5 de Noviembre, 2005, 8:47 por Tankian

Suena el timbre. Ya era hora. Abre el hombre, la mujer se abrocha la bata, el niño sigue mirando la televisión.

-Hola, ¿qué tal?

Entra el técnico del teléfono, viene a instalar la línea. Es alto, muy alto y está en los huesos. Saluda a la mujer inclinando la cabeza y sonríe al niño. El niño le mira y aparta la mirada, no le gusta. Ciertamente el niño tiene buena intuición, y tiene 6 años.

-Ya pensábamos que no venía…es tarde-dice la mujer, retira la mesita para dejar libre el cajetín.

-Sí-dice el técnico, y se agacha ante el cajetín, saca unos cables y un aparato, parece un medidor.

A los 8 minutos se levanta, se sacude las manos y se despide. El hombre le abre y cierra la puerta cuando el técnico comienza a bajar por las escaleras.

-Ha sido rápido

-Sí

El niño se levanta de un salto y coge el teléfono, lo descuelga escucha y aprieta los botones, vuelve a escuchar

-Mamá, no se oye

-A ver, dame-la mujer escucha, cuelga y descuelga, vuelve a escuchar-joder, se ha ido sin probarlo, no va

El hombre abre la puerta y se dispone a bajar corriendo cuando suena el telefonillo; como está al lado de la puerta él mismo lo coge:

-Sí

-Hola, acabo de salir ahora mismo, le he puesto la línea

-Ah, menos mal…es que no funciona

-Ya

El hombre mira a la mujer, sonríe extrañado

-¿Cómo?, se supone que lo había venido precisamente para que funcionara

-No

-¿No?

-No

-Joder ¡entonces ha venido a hacer el paripé, por lo que se ve!

-No, he subido para instalarle un explosivo-sonríe, la sonrisa se oye como un huevo friéndose

La mujer agarra un brazo del hombre, este alza la palma de la mano.

-¿Qué dice?

-Nada, está muy…

Explosión, el niño es el que recibe el impacto de calor primero, cuando los bomberos llegaron vieron que el mando de la tele se le había fusionado a la mano. La mujer y el hombre reventaron contra la pared.

El hombre alto dejó el cuerpo del técnico en el vertedero y se quedó dormido en la furgoneta. Mañana será otro día, la lista de trabajos es grande, todavía hay que satisfacer a muchos clientes. Quedan tres explosivos, pero el cuchillo se puede usar muchas veces