9 de Diciembre, 2005


Capítulo XXXVIII

Publicado en Mis memorias:Keyser´s years el 9 de Diciembre, 2005, 21:53 por Tankian

XXXVIII. My sweet revenge

Hace unos meses me robaron el correo, sí, un día me fui a conectar al Messenger y me habían cambiado la contraseña. Mi novia recibió un mail en el que el ladrón le decía que sólo era el principio, que iba a por mí.

Pero la historia había empezado antes, a raíz de un bache en mi relación de pareja, como es normal viviendo separados.

En ese bache entró en acción Álvaro, una criatura repugnante que babeó ante la oportunidad y marcó de cerca a mi novia. Tiene una minusvalía y la usa para poder agarrarse a las chicas, toquetear y hacerse el amigo comprensivo, un truco que sigue funcionando muy bien, ya que por mucho que los tíos lo estemos viendo si lo decimos las chicas nos toman por insensibles y envidiosos, pero bueno, no importa.

El bache pasó y hasta ahora, cojonudamente, pero lo que para unos es bueno siempre jode a alguien.

Álvaro es técnico informático y poco antes de esa época había formateado mi ordenador y yo, inocente y cándido, le había dicho la contraseña del Messenger para probar si funcionaba. Lo di y me olvidé del asunto, me olvidé hasta que me llegó el primer mail amenazante; tenía adjunta la foto de un cadáver real con la cabeza abierta y el texto me contaba todo lo que me iba a parecer a ese tipo, el mail de origen era mi nombre seguido de un RIP, todo muy sociópata.

Contesté procurando ser espectacularmente vociferante y psicótico, a ver si se pensaba dos veces volver a amenazar.

Un detalle, a raíz de este primer mail Álvaro dejó de hablarnos a mi novia y a mí por el Messenger, en ese momento no caí, si no habría cambiado la contraseña del mail.

Contestó amenazando a mi familia, poniendo una foto mía en el mail; siguieron algunos más hasta que dejé de contestarle. Entonces me robó la cuenta y no conseguí recuperarla, y eso que escribí a Hotmail, pero se pasaron por el forro mis reclamaciones, deben estar hasta arriba de denuncias de ese tipo porque la seguridad de Hotmail es una putísima mierda.

No contento con ese rollito insultó desde la que era mi dirección a mi novia, le mando sms insultantes y le hizo llamadas al móvil, todo oculto, claro. Mi novia denunció el tema a la policía de Palma y pasó lo que se suponía, nada. Se cerró el tema porque no podían hacer nada, y me juego los huevos a que ni lo intentaron. Me parto cuando leo sobre el departamento informático de la policía y sus éxitos, a lo mejor si hubiéramos metido por medio algún menor habrían hecho algo para ponerse medallas, pero que un cobarde de mierda se dedique a molestar a la gente les suda la punta del capullo.

Procuro no pensar en ello, pero al final siempre me viene a la cabeza tarde o temprano. Es lo que tiene haber estado en una secta de mierda como Trivialnet, que acabas tropezando con un zumbado acomplejado que busca una forma de poder sentirse realizado.

Pues bien, hoy se ha sentido realizado, de puta madre. Falta poco para que mi novia venga a vivir conmigo y con la puerca de Marga, que en tres meses me empieza a dejar claro que lo mío es no ensuciar, limpiar lo mío y de paso lo que ella ensucia y no limpia; soy el criado de una cerda.

Como entre sectarios todo se sabe y uno nunca sabe con quien hablará alguien después de hablar contigo he decidido darle la noticia personalmente a Álvaro.

Mi tía me ha dejado después de comer el coche, le he dicho que iba al Kinépolis, he ido a Torrelodones. Me he hecho un Cd especial para el camino, todo Nu Metal, Death Metal,….mala hostia electrificada.

Golpeo el volante con las palmas, me hago daño, sigo, agito la cabeza, me sube calor por las mejillas, de los altavoces salen gritos guturales que me encabronan, miro el velocímetro…170…aprieto un poco más, avanzo en zigzag, veo el Casino y me imagino que vienen de frente horda de conductores suicidas que se han arruinado en la ruleta, les esquivo cambiando continuamente de carril, suenan cláxones y es como el Arkanoid, los suicidas son naves alienígenas y yo  consigo que no me toquen.

Me carcajeo, miro fingiendo  locura asesina la gente que me pita, me miran de soslayo, muy dignos y tiesos, y acelero y adelanto a un coche de policía y no me hacen ni puto caso.

Estoy  emocionado y me paso la salida,  freno y me voy hacia delante, el cinturón se me clava en la clavícula, doy marcha atrás, el motor suena como una lavadora centrifugando, tomo la salida, un coche amarillo está a punto de darme, pita y me grita asomándome por la ventanilla. Echo de menos un porro, me lo invento y me río.

Voy a toda hostia por las calles bonísimas llenas de mansiones, pego la barbilla al volante para ver el circuito como si estuviera jugando a la play. Suena System of  a Down, cantan Bounce, y yo canto y como no me oigo creo que canto igual o mejor que el cantante. Llego al final de la pantalla, he conseguido el Bonus, aprieto la X para frenar y paro haciendo un pequeño trompo.

Me bajo y la música sigue pitando a toda hostia, toco al timbre, es un bungalow adosado y feo. Abre una mujer fea, parece lobotomizada, con ojeras y la piel amarilla,  viéndola tan amarilla me pregunto si me he pasado de salida y estoy en Springfield.

Pregunto por Álvaro, grita el nombre y sigue mirándome, como un muñeco mongolín. Levanto la cabeza, se cierra la cortina de la habitación del listo, tiembla, se esconde. La mujer cierra la puerta, acaba  Good God  de Korn, empieza Target Audience de Marilyn Manson, acaba y la puerta sigue cerrada.

Toco el timbre, agua, vuelvo a tocar, agua, BZZZ, agua, BZZZ, agua, BZZZZZZZZZ, se agitan las cortinas de la habitación. Bzzz…es mi móvil, mensaje “M ha llamado mi madre, no estoy en ksa. Ya t llamo.”.

Salto la puerta, subo la escalerillas y golpo la puerta con los nudillos. El Cd empieza de nuevo, vuelvo a golpear la puerta, abre la mujer, entro y simplemente se aparta, no dice nada. Subo al piso de arriba, subo los escalones de dos en dos, la puerta de la habitación está cerrada, abro, se abre, no ha puesto el cerrojo, no hay nadie, el ordenador está encendido.

Miro debajo de la cama, Álvaro tose en el aseo, me acerco a la puerta y le llamo, se oye el rechinar de las suela de las zapatillas. Se esconde, algo teme. Vuelvo  a la habitación, arranco los cables de la torre, abro la ventana, tiro la torre, tiro el monitor, tiro cds, me vuelvo loco, deshago la cama, meo en el colchón.

Bajo las escaleras, la mujer está afuera mirando lo que he tirado, la torre se ha abierto, la placa base asoma, es roja, como la sangre. La mujer no me mira, salgo, me monto en el coche, arranco, Álvaro se asoma a la ventana, está blanco, le tiembla la boca.

Aceleró, subo el volumen, una batería mete caña, mis dedos hacen de baquetas en el aire. Estoy a gusto, juego al si fuera.

Si Álvaro fuera un chico en su habitación, que sería? Sería un chico tirado por la ventana. No?, no lo se, puede.

Ahora sé robar cuentas, no pienso hacerlo, pero nunca se sabe lo que puede hacer un sociópata despechado, hay que estar preparado para la vida moderna.