Capítulo XL

Publicado en Mis memorias:Keyser´s years el 23 de Diciembre, 2005, 11:03 por Tankian

XL. Mi inspector y su putísima madre

Se llama Peter y tiene la cara del que ha sido abandonado por su mujer y sus hijos por lo menos tres veces,y con razón.

Yo hace tiempo me pasaba el tiempo dibujando y hacía caricaturas de mis profesores; si hoy siguiera dibujando la caricatura del Peter le pondría una nubecilla negra  echando agua encima suya. Es la mejor forma de retratarlo, es el típico gris amargado de mierda que llega a ser superior en una empresa porque los de arriba necesitan a alguien sin vida ni ilusiones para que trabaje sin protestar.

Tiene fama  de chulo y comeculos del jefe, se le ve venir desde lejos; habla  poco y en voz baja, siempre en imperativo, y sin mirar a los ojos…cuando alguien no me mira a los ojos al hablarme  no me merece la pena, cuando no te miran al hablarte es que ocultan algo, que saben que son malos y se esconden.

En Noviembre, a los dos meses de entrar a trabajar aquí, nos pidieron que dijéramos las vacaciones que queríamos para 2004, siempre lo hace así para poder tener en cuenta los posibles refuerzos y tal.

Pues  bueno, estamos a Julio, más de 8 meses después de pedir mis 16 días de verano del 1 al 16 de agosto. Johnny Wellcome, el abuelo comepollas, llegó hace unos 3 meses.

Hoy, delante de mí, saca como el que no quiere la hoja de las vacaciones y dice, al viento, no a mí, que quiere las vacaciones de verano del 1 al 16 de agosto…curiosamente son las que yo tengo pedidas desde hace más de 8 meses. Le digo que lo siento, que están pedidas, pone mirada de enfermo de Alzheimer (suele hacerlo cuando no sabe que decir y prepara un ataque por la espalda).

He salido un momento y al volver le veo con el teléfono, encorvado, me ve y se gira hacia la pared y me encabrono. Entro en la recepción y me dice, inocente y sorprendido “Ah, es Peter, no sé que quiere” y me da el teléfono mirando hacia otro lado, como el que no quiere la cosa. A punto estoy  de reventarlo a patadas y tirarle el monitor en la cabeza, como Henry Lee Lucas.

-Dime Peter

-Que tenemos un problema con las vacaciones de verano.

-Yo no tengo ninguno

-Esa primera quincena de agosto la tiene Wellcome

-No, perdona, esa quincena la tengo pedida desde Noviembre de año pasado

-Pues cámbialo

-No puedo, tengo pagado un viaje, lo pedí el mes pasado porque estaba de oferta (falso, pero necesario)

-Que te lo devuelvan (con ese atonal hilo de voz podría estar hablando con un robot y el verdadero Peter estaría gimiendo de rodillas en la puerta de la última mejor que le ha olvidado)

-No pueden

-Bueno, que ya está, que tienes que cambiarlo y no hay más

-Se ve que aquí Wellcome es más que los demás

-El está ahí representando a la empresa

-Ah, y los demás representamos al Papa

-Que nada, que las cambies y si no quieres cambiarlas pues las disfrutas y cuando las acabes ya veremos donde mandarte

-Eso es una amenaza

-Eso es lo que hay

-Bueno, pues ni un favor más a la empresa, que quede claro, no quiero que me llamen en mis días libres…

-Vale, hasta luego

-Hasta luego

Colgué y salí del edificio con la cara ardiendo, con muchas ganas de llorar. Impotencia. Rabia. Dolor de estómago. Fiebre. Realmente me sorprende no haber matado a Wellcome.

Eso sí, tengo muy claro que voy a hacer lo mínimo en esta mierda de curro, me voy a dedicar a tocarme las bolas, porque además me pagan justo para eso, por mi sueldo más no voy a hacer.

Que la empresa no cuente conmigo para nada, ahora soy una garrapata hija de puta enganchado y voy a chupar y chupar. Que les jodan.

Y cuando salga de este curro puede que le haga una cara nueva a Peter el triste, por amargado, incompetente, flojo, gris, falso, trepa, cabrón y por que me sale de los cojones.

Con estas cosas me entra la prisa por encontrar alguna oposición, conocer a alguien que me coloque guapamente o alguna fantasía de esas. Me deprimo pensando lo de siempre, que pasa el tiempo y todas esas grandes cosas que iba a hacer se van quedando atrás y yo cada vez soy menos guapo, menos fuerte, menos listo y claramente con menos huevos.

Pienso en que apenas conozco mundo, apenas he leído libros, apenas he visto películas…tengo la vergonzosa sensación de que no he vivido y me hundo porque eso puede pensarlo un anciano que se ha quedado sin oportunidades para cumplir sus sueños.

Eso es lo grave, que en teoría tengo tiempo y posibilidades para viajar por todo el mundo, cagarme en la gente que lo merece, ayudar a los que lo necesitan, leer y ser sabio, no tener que disimular para no parecer ignorante delante de la gente inteligente…es como cuando de pequeño me estaba meando en la cama y no me levantaba por pereza y me acaba meando encima.

Ahora me duelen las tripas de ganas de hacer cosas y me mata poco a poco el acomodamiento y la vagancia.

Me temo que acabaré muriéndome encima.